AGRESIÓN EN EL COLEGIO

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Es muy común escuchar que si a mi hijo le pegan en el colegio, a mi no me importan las razones del otro niño solo tengo que validar las mías para hacer justicia, por ello en este artículo quiero dar una visión de ambos casos tanto del niño que fue agredido como del niño agresor para tener una idea más abierta de la situación que viven ambos niños.
EL AGRESOR
La agresión es aquella conducta que tiene la intención de dañar a alguien, puede entonces ser física, o emocional, en este último sentido el daño no solo se produce en los adultos sino que también abunda en los niños que suelen dañarse psicológicamente a través de conductas como el rechazo, apodos, etc y esto se da por que entre sus pares los niños pueden demostrar lo que ellos interiorizan del comportamiento adulto y lo pueden hacer valido sobre todo si no hay intervención que lo regule.
Es muy común ver que los niños que tiene un contexto familiar algo difícil inician conductas inadecuadas y hasta agresivas con los demás niños para demostrar que aquello que viven les afecta. Es por ello que no se debe considerar a un niño agresivo como un sujeto aislado de la agresión sino más bien inserto en ella, y probablemente esté buscando de la única manera que conoce, para dar aviso a su rechazo porque es víctima directa o indirectamente de agresividad.
Consideremos que responsables de esta situación somos todos los que la conocemos, parientes, amigos y profesores, y estamos involucrados con la solución por el bien del niño; si nuestro hijo comparte el aula con algún niño agresivo debe ser nuestro interés ayudarlo no solo por hacer sentir bien al nuestro, también porque debemos enseñar a comunicarse saludablemente. Los profesores deben ayudar al niño y a los padres sin que sea esto interpretado como intromisión, pues es su competencia educar y formar en valores y lograr una adecuada convivencia basada en el respeto a los demás y a las normas. Si el caso requiere ayuda de algún otro especialista, el profesor lo comunicará a los padres para derivar el caso y darle seguimiento para que de una manera interdisciplinaria puedan ayudar al niño que es el centro del interés de todos.
¿CÓMO PUEDO DARME CUENTA?
Lo primero que debemos considerar es el cambio de actitud, como consecuencia de algún tipo de agresión, dado que es algo difícil que un niño que permita la agresión tenga niveles adecuados de comunicación – que no es lo mismo que no tener la capacidad de comunicarse.
Las manifestaciones van desde, pesadillas, falta de apetito, llantos que parecen irrazonables, conducta ansiosa, desinterés por hacer las tareas, evitando ciertas compañías, comerse las uñas, etc. Estos comportamientos y otros más que serían parte de una extensa lista deben ser detectados por que NO FORMAN PARTE DE UNA CONDUCTA HABITUAL, por ejemplo volverse inapetente, o comer hasta sin apetito,  mojar la cama, rechazar la presencia de ciertas personas, no querer ir al colegio, miedos recientemente adquiridos, etc  
EL AGREDIDO
Sucede mucho en el colegio, y ahí se desarrollan dos opciones muy comunes; avergonzarse de la situación por lo que no se comunica y se vuelve victima oficial de todos los agresores o se cultiva la agresión como respuesta “razonable y justa” desde la propia lógica y lo que es peor aún, a veces con la orientación de los padres y/o profesores, esta situación solo contribuye a mantener la cultura de la violencia y enseña a quienes no son agresivos que esta es una conducta válida.
El trabajo en un niño que no comunica sus sentimientos cuando es agredido, radica en ubicar porqué es difícil comunicar sus sentimientos, qué lo hace disminuirse en valor para admitir que otra persona ejerza sobre él algún abuso, este tipo de inteligencia emocional que esta algo debilitada, se debe alimentar con un trato asertivo de la situación; y una comunicación que permita la fluidez de las ideas del niño; pero si papá o mamá no pueden detectar que siente el niño exactamente y solo se basan en que está mal que sea agredido y pretenden hacer justica, no avanzamos mucho en el problema de fondo por que el niño no comunica lo que siente y si no lo hace menos aun será capaz de determinar la solución al asunto, así continuamos frustrando sus capacidades.
Las medidas que se deben aplicar deben tener un tono orientador y preventivo de la agresión, teniendo claro los limites de las cosas y las consecuencias razonables ante determinadas conductas, esto le brindará seguridad y confianza que es lo que ambos casos necesitan, y contribuirá a un desarrollo adecuado de personalidad.
PREGUNTAS DE AYUDA
Esta preguntas pueden ayudarte a entablar una comunicación fluida con tu hijo, no adelantes las respuestas por más que parezcan obvias, déjalo expresarse, que termine  la idea no “lo ayudes” a terminar la frase ni supongas que ya sabes que sucedió o que siente.
Estas preguntas NO servirán como pauta de interrogatorio, pues el niño ante una actitud poco persuasiva cerrará su comunicación; solo es una guía, que permite abrir el dialogo y considerar tanto el niño y los padres que en esta situación no están solo, también están de por medio el otro niño, la profesora y la familia.
Por ejemplo: ¿Por qué crees que sucedió eso? ¿necesitas algo de mi? ¿crees que yo puedo ayudarte? ¿ porqué lo haces? ¿Qué hiciste tu? ¿Cómo te sientes? ¿te parece bien lo que está pasando? ¿cómo lo podemos mejorar? ¿Cómo crees que se siente tu amigo?
NO cometas el error de  acercarte al niño agresivo para advertirle que deje de molestar a tu hijo, por que aumentará su inseguridad, y perderás la oportunidad de crecer y fortalecer sus herramientas de defensa adecuadas ante las adversidades, además si te parece oportuna tu intervención debes dirigirte a los padres del otro niño, siempre las situaciones de niños se resuelven entre niños (en este caso guiadas por adultos no haciéndolo por ellos) y los padres resuelven los temas entre ellos.
Una alternativa muy válida antes de enojarte o sentir lástima por tu hijo(a) es contarle algo que te sucedió a ti, y dejando que ellos intervengan en tu historia para que anticipen que sucederá ante determinadas conductas, esto te hará saber sin interrogatorios directos qué piensan ellos, solo si sabemos qué piensan y sienten podemos plantear cómo ayudarlos. Por ejemplo: Cuando yo tenía tu edad tuve un compañero que ahora mismo no recuerdo el nombre pero me daba temor, no quería toparme con él, no sé… sentía que debía evitarlo, pero por más que me esfuerzo no puedo recordarlo, vamos dime un nombre para continuar contándote (y deja que lo nombre sin alarmarte, solo escucha) muy bien se llamará Carlos, él solía jalarme el cabello cuando la profesora no lo veía y hacia que los demás se rieran de mis intentos por volverme a peinar mientras controlaba mi dolor, sabes cómo me sentía? ( y deja que se exprese libremente) a ello le añades tu dolor canalizando la respuesta de tu pequeño, me sentía mal porque mis amigos no me ayudaban, no querían estar en problemas con él, mi profesora no se daba cuenta y yo quería que lo sepa pero no quería ser acusete intentaba de todo para que lo notará , qué harías tu? También pensé en contárselo a mis padres pero no podía no sé por qué te ha pasado que algo quieres decírselo a una persona y no puedes algo así como un secreto; cuéntame tu el tuyo porque yo ya te estoy contando el mío; y así pueden continuar manteniendo un espacio de confidencialidad tal vez antes de dormir, o cuando ambos se sientan cómodos sin mayor apuro.
Esta es una magnífica oportunidad de intervenir a través del diálogo y ten por seguro que te contará como le va día a día y serás tú el escogido para ayudarlo no para juzgarlo, otro elemento válido es el juego de roles, juega con él intercambiando papeles un día se tu su amiga, y ella la profesora luego pasa por diversos personajes, de su entorno , no tienes idea de cuánto revela el mundo que tu hijo(a) vive y sabrás como aportar por su bienestar. Una opción más es ofrecerle a través del dibujo la oportunidad de expresar sus sentimientos, los niños agresivos canalizan a través del dibujo su agresividad sin dañar a nadie y los puedes guiar con apreciaciones constructivas en base a lo que ellos nos quieran revelar, si tu niño es el agredido probablemente le sea difícil plasmarlo pero puedes notar mayor fuerza en sus trazos e iniciar el dialogo, para que sepas que te quiere interpretar.
Estoy segura que puedes ayudarlo (a) porque sabes que necesita de ti pero no solo para protegerlo sino para enseñarle que ante las dificultades puede contar contigo y cómo identificar y comunicar efectivamente sus problemas para darles solución.

LOS HÁBITOS

Inculcar hábitos a los pequeños no es tan difícil como algunos padres se imaginan, siempre es necesario tener en claro cuál es el objetivo que se quiere lograr y ver la forma de hacerlo más viable.
Los hábitos en los niños son muy importantes, porque ordenarán su vida, siempre escuchamos hablar de malos hábitos como falta de patrones adecuados de conducta o falta de disciplina, que genera que los niños al no tener las pautas claras, hagan las cosas como y cuando quieran y de esto hacen una forma válida de ser y actuar.
Antes de preocuparnos por como corregir debemos preocuparnos por como inculcarles hábitos, y para ello debemos tener en claro lo siguiente:
Tu eres la principal influencia para el niño, el niño aprende por el modelo que ve en las personas de su entorno. Debemos ser coherentes en todo, para lograr la autoridad que se necesita, pedirle que realice cosas que nosotros enseñamos con el ejemplo cuidando siempre que esté en la capacidad de hacerlo.
Así por ejemplo:
no podemos pedirle que:                           si los padres:  
                       
Termine de comer ……………………. dejan parte del almuerzo
• Adquieran hábitos de lectura………. en casa no leen ni el diario
• Duerma temprano………………….realizan actividades diurnas a la hora que ellos descansan
• No vean televisión…………………quieren ver una maratón de películas
• Ordenen sus juguetes…….……..no destinan un lugar para ello
• Salude o se despida……………..no lo hacen con él ni las demás personas de la casa
LAS PALABRAS MÁGICAS
Es muy conocido por todos el valor de las palabras mágicas y se les llama así porque cuando se usan, provocan mágicamente efectos en las otras personas. Desde pequeños se les inculca a decir por favor, gracias, discúlpame, buenos días, hasta luego, buenas noches; porque esta actitud te abre puertas, te hace ganar la consideración de amigos, te enseña a ser más sociable y asertivo y son herramientas para todas la vida.
Hoy más que nunca se considera los diferentes tipos de inteligencias como eje principal en las gestiones adultas, en donde claramente se ve como sobresale la persona que ha desarrollado más y mejor su inteligencia interpersonal, que le permite ser más sociable, y comprender a los demás, en otras palabras ser líderes empáticos.
Cada palabra que dirijas a tu hijo sea la edad que tenga, primero debes preocuparte por analizar si tienes la autoridad para decir y pedir cosas de esta manera al  plantear normas de disciplina en casa tu debes ser el primero en cumplirlas y hacer que todos sin excepción las cumplan; estás también tendrán un efectos mágico para él y tu habrás logrado el objetivo que pretendías.
Utilizar palabras hostiles para corregir las conductas erradas, que es distinto a tener malos hábitos, no conduce a una actitud adecuada de aprendizaje y muchas veces cierra los canales del entendimiento, generando impotencia en el hijo y en el padre y alimentando más la rebeldía o incomprensión de lo que realmente se quiere enseñar.

Palabras firmes- que no es lo mismo que agravios verbales o adjetivos hacia él mismo- es lo que puede ayudarte a lograr un entendimiento de lo que no está haciendo adecuadamente, seguido por el reforzamiento de lo importante que es tu hijo para ti, lo mucho que lo quieres y lo necesario que es hacer las cosas bien para convivir mejor.

No olvides que tu eres su modelo, y si te desanimas o pierdes los papeles él lo hará también , y no por desafiarte sino porque ya no ve en ti la coherencia de la autoridad y aprende que es válido no continuar, motívalo a seguir mejorando iniciando el circulo que alimente actitudes positivas.

 
QUE HÁBITOS DEBEMOS CONSIDERAR
Esto partirá de las necesidades particulares pero podemos mencionar hábitos para:
 

• Estudio, y realización de tareas ( en un mismo lugar y horario)

• Autonomía e independencia, (guardar juguetes, vestirse, asearse)
• Tratar a los demás ( palabras mágicas)
• Organización en casa ( hora y lugar para dormir, comer, jugar, etc)

• Concluir lo iniciado ( aunque demore, permitir que lo haga solo)

 
Es muy importante que sepan que cada acción que se realice tiene consecuencias porque esto los prepara para la vida en donde esta ley se aplica sin hacer distinción, si quieres motivarlo con estímulos piensa bien qué es lo que vas a ofrecerle, pues lo tendrás que brindar cada vez que logre el objetivo y a veces suele perder el sentido especifico que perseguías, tu querías que el adquiera cierto hábito y el objetivo de él es conseguir el estimulo ofrecido.
 

Constancia es una clave para este aprendizaje que muchas veces será de ensayo y error pero si lo acompañas en este proceso lo conducirás adecuadamente y tu hijo tendrá varias lecciones paralelas, una de ellas es que de tu mano, todo es posible aprender y siempre estará seguro.

Espero haberte dado UNA MANITO en el tema

 

¿HASTA CUÁNDO CON PAÑAL?

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Esta pregunta es muy frecuente en los padres, y es de mucho interés para todos porque algunos desean encontrar la manera mágica de dejar el  uso del pañal en el menor plazo posible y otros lo ven como el mejor aliado que tuvieron y que ahora se convierte en un problema porque no pueden quitárselo con facilidad.
Aclaremos que el uso del pañal es una necesidad de los niños pequeños, porque no pueden comunicarse fácilmente ni entender su cuerpo y lo que le esta sucediendo, de manera que si queremos saber cuándo sería bueno dejar el pañal una de las pautas puedes ser, cuando el niño pueda comunicarse, que será a partir del año y medio más o menos.
 

Recordemos que no todos los niños son iguales, dejemos atrás esas exigencias al saber que la vecina que es más pequeña ya “pide” y nuestro hijo aún no, los ritmos de maduración son distintos y este es uno de los factores que juega un papel importante para lograr el control de esfínteres. El hecho de que un niño demore en controlar, aún teniendo el apoyo necesario, no lo hace inferior en nada a los demás niños, esta es una etapa de paciencia y de aprendizaje tanto para los niños como para los padres.

 

Esta es una tarea que requiere mucha constancia y buena disposición, no se logrará mucho y en cambio, se dilatará el proceso si se le exige al niño más de lo que naturalmente puede ofrecer, pues un niño pequeño no tiene mala voluntad para aprender, al contrario esta ávido para ello, sin embargo le cuesta aprender ciertas cosas cruciales, como caminar, comer solo, saltar, etc si es que no está maduro para realizarlo. La constancia y paciencia será de los padres, ¡ánimo!

 
 
Me dicen que le quite el pañal en  verano
 
Es muy recomendada la estación de verano para enseñarles a los pequeños a dejar el pañal por que usan prendas muy frescas y diminutas, que permiten que tanto tu como él se den cuenta cuando “se hizo” y también facilita el lavado y secado de las prendas las veces que sean necesario cambiarlas.
 
Sin embargo puedes aprovechar esta situación para darte cuanta y enseñarle qué es lo que está sucediendo, él no es consciente de ello y debe aprender que pasa. Normalmente cuando un niño se “hace” mira hacia abajo con mucho asombro, al sentir la sensación  del líquido tibio que sale de su cuerpo, eso que para ti es normal para él es un evento que ha descubierto, y que dependerá de tus reacciones si él lo asume con tranquilidad o ansiedad, repulsión o naturalidad.
 
 
Recomendaciones:
 
 
* Si vas a iniciar esta etapa, debes comprometerte con ello, esto implica no bajar la guardia y continuar hasta lograrlo, ojo que debes exigirte paciencia tu  y no que el niño lo logre en tiempo record.
* Cuando el niño ya reconoce que está “haciendo”, te avisará aunque siga usando pañal, para ello es necesario que le muestres lo que sucede y aprenda a anunciarlo, puedes tenerlo una mañana contigo sin pañal y cuando suceda hablarle de ello, muchas mamis dicen “ves esa es la pichi” para que luego él anuncie lo mismo cuando vuelva a suceder.
 
* Primero tu hijo debe saber de qué se trata, luego lo reconocerá cuando lo  vuelva a ver muchas veces ya en el suelo, porque si le mostramos que hizo en su pañal, no lo asociará con la enseñanza anterior en donde recordará el piso y las piernas mojadas.
 
* Luego identificará la sensación previa que le produce cuando tiene “ganas” y será una aproximación a lograrlo cuando ya pueda comunicar sus deseos. Por lo general los niños inician el control diurno porque están más dispuestos a aprender  y luego el nocturno que demanda mayor voluntad.
 
Debemos considerar…
 
Que son niños pequeños y que lo que para un adulto es imposible que suceda, para ellos es muy común por ejemplo, entretenerse jugando, o pedir una vez y hacerse dos veces, olvidase de pedir, etc. Y saben por qué? Por que recién están aprendiendo y es tan importante esto que no se puede lograr a veces con facilidad; por lo general las madres que logran una semana sin pañales sentencian “victoria” por la evidencias y cuando cierto día el niño falla, reclaman que él ya no hacía esas cosas, que ya esta grande, y los amenazan en volver a los pañales muchas veces avergonzándolos por el retroceso.
 
Esto sucede porque en realidad el niño aún no había logrado el control, probablemente esa semana fue buena y si continuaban así por más tiempo hubieran afianzado la confianza que necesita para este gran paso; caso contrario, él sabe que contentó a su mamá y que ella asume el logro, ambas cosas pueden ocasionar a la vez cierta  presión o temor por no fallar y esta situación es la que empieza a generar dificultades en él logrando retrocesos en este y otros aspectos de su desarrollo.
Verás que poco a poco tu niño va a rechazar el pañal porque le incomoda (si tiene la oportunidad de contrastar la libertad de estar sin él), y debes estar atento(a) para determinar si tiene ganas de “hacer”, por ejemplo se ponen nerviosos, se tocan sus genitales, o se ponen a “bailar” o “saltar”.
Controlar esfínteres implica también tener control de varias cosas previas y sensaciones que debe reconocer para que pueda informar que necesita ir al baño. Vístelo con ropa sencilla para que refuerces su autonomía y no ocurran “accidentes” que lo pongan triste mientras se esfuerza en aprender. Recuerda que el control diurno se logra primero que el nocturno así que por las noches toma las precauciones. comprender indicaciones, .
 
Existe una gran variedad de productos para este tema, algunas basenicas son coloridas, musicales, multiusos,etc introduce el uso de la basenica como parte de un juego explicándole para que sirve, luego invítalo a usarla, si no hay resultados favorables intenta mas tarde, y si lo logra.. felicítalo! eso le dará seguridad en el tema. También puedes recurrir a pañales de especiales que sirven como ropita interior de entrenamiento para adquirir el hábito de ir al baño.
 
Si ya  reconoces su capacidad para controlar esfínteres entonces alégrate y haz que él lo sepa, confiando siempre en él y dándole la prioridad: si tiene que salir, ir al baño antes de salir o al entrar a cualquier lugar, si hay una reunión en casa, él te pedirá cuando necesite de ti porque reconoce que es tu prioridad, si va a la guardería informa a sus cuidadoras para que procedan de  la misma manera y apoyen tu esfuerzo.

Y por último recordar que nada es mágico y que como todo proceso toma su tiempo y es distinto en cada hijo. Si alguna vez tiene un accidente o “se le escapa” no hagas drama, aliéntalo para que esté atento en una siguiente ocasión pero tu como padre o madre no retrocedas en la decisión; pues si bien es importante tener en claro que el niño tiene que estar preparado para este paso, no va a depender solo de él, sino del adulto que esta pendiente de su desarrollo y lo fomenta. En este compromiso quedan de lado la pereza y la pena de que tu “pequeño” crezca, factores que son comunes cuando los padres descuidan este aprendizaje en nombre de “esta chiquito” o “es más fácil” y continúan con el pañal; el desarrollo debe ser armónico y no podemos ocasionar confusiones con mensajes opuestos por ejemplo  pueda pedir lo que más le gusta por que ya esta grande y lo reconoce y a la vez no puede pedir ir al baño porque aún es pequeño. 
 
 

DESPUÉS DEL PARTO

 

Este tema es un pedido especial y espero que sirva de ayuda oportuna.

 

Los cambios de ánimo que padecen las madres después del parto, son múltiples a pesar de estar experimentando en la gran mayoría de casos, una alegría máxima por haber tenido al bebe, contrariamente presentan cuadros de ansiedad, tristeza, irritabilidad hasta el llanto y las personas que la rodean no comprenden qué es lo que les pasa y sin embargo dependerá de su entorno que la madre se sienta mejor y supere el episodio.

La etapa siguiente del parto se denomina puerperio y  dura aproximadamente 40 ó 45 días, de ahí el término “cuarentena”, todos los cambios físicos y hormonales que suceden en el cuerpo de la mujer la afectan, porque están intentando regresar a su estado anterior al embarazo.  La confusión de sentimientos y pensamientos que invaden a la madre, hace que ellas mismas duden de sus capacidades para cuidar al bebé, no se sienten igual que antes y se extrañan de ello. A veces ellas perciben que los demás esperan de ellas algo distinto de ellas y esto las hace sufrir, porque no pueden manejarlo.

A medida que vayan pasando los días estos síntomas desaparecen, por ello es importante preocuparse por la madre y sus necesidades físicas y afectivas, si los síntomas persisten entonces se debe acudir a un profesional para que sea evaluada y tratada, de no ser así este periodo se complica y de dilata hasta por 1 año.
La causa de esta situación puede ser múltiple, pero se conoce que los cambios hormonales que suceden durante el embarazo, también ocurren al concluirlo generando en la madre angustia, frustración etc, además se debe considerar el contexto , pues cuando un bebé llega a la familia, todo cambia y es necesario que toda  la familia se comprometa aliviando las responsabilidades de la madre que son múltiples e insustituibles para generar un entorno de calidez y apoyo que la reconfortará y hará mas llevadero este proceso.
Debemos tener en cuenta que:
Nadie nos puede antelar como será con exactitud nuestra experiencia en el parto ni después de él porque no todos somos iguales aún los partos de una misma mujer son diferentes unos con otros, es posible que las expectativas que tenia la madre  contrastadas con la realidad la hagan sentir así, por factores como el sexo de su hijo, dificultades económicas, de trabajo, de pareja, con los otros hermanitos, pérdida de un ser querido, mudanzas, etc    
Papá solo por un momento ponte en su lugar:
 
Luego de haber pasado, 9 meses de diversos cambios, nauseas, elevación de la temperatura, subiste de peso, te cansas más rápido, no duermes bien, hasta que llega el momento del parto en donde luego de pasar por los dolores previos mientras estas dilatando, traes al mundo a un bebe que esperaban los dos, y es para los dos, sin embrago hay cuestiones exclusivas que las madres deben asumir a pesar de que no están pasando por un momento de calma: tienen la incomodidad de los puntos (sea cesárea o episiotomía en el caso de parto natural) de dar de lactar al bebé cada dos horas sin descansar , este ritmo lo tendrán por varios meses día y noche hasta que el bebe vaya creciendo, las responsabilidades que al llegar a casa deben continuar, y en el trabajo… todos son cambios y más cambios.
En todo proceso de cambios es necesario darse un tiempo para la adaptación, por tanto es innecesario exigir a la flamante mamá, que sea tan hacendosa como antes, pues a pesar de que es natural lo que está pasando, ella necesita comprensión y afecto, recuerda que es un ser humano. La exigencia de la madre es intrínseca, ellas no se permitirían fallarles a sus hijos y esto es lo que muchas veces ahonda el estado de angustia.
Para ayudarla a aliviar esta responsabilidad el padre por ejemplo, será la dupla perfecta para ella, muéstrate interesado en su día, pregúntale como se siente y dale tiempo para hablar, interésate por lo que dice sin cuestionarla, ella te necesita.

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Hay cosas en las que tú puedes disfrutar del compartir la responsabilidad de tener un hijo pequeño, aquí van algunos ejemplos:

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  • Ofrécele alguna bebida de su preferencia  justo antes de que el bebe despierte, así ella estará lista para cuando tenga que amamantarlo y se sentirá a gusto con ese detalle de tu parte.
  •  Mientras ella amamanta al bebe, que es una experiencia inicialmente dolorosa, por lo que muchas madres abandonan la lactancia exclusiva,  puedes ayudarla, masajeándole los pies, esto la relaja y ayuda a liberar las hormonas encargadas de la producción y eyección de leche
  • También puedes encargarte del bebe para que “bote su chanchito” con palmaditas firmes en su espalda así generas un vínculo con él y además le das tiempo para que ella se prepare para ofrecerle el otro pecho.
  • Cuando el bebé duerma, procura que ella descanse también; de ti dependerá que su etapa de puerperio sea más llevadera y te sienta cercano, apoyándola y comprometiéndote con su bienestar, en este punto tu eres insustituible, quien mejor que tu para darle comprensión y amor. 
A ti mamá: 
 
Estoy segura que has hecho un gran esfuerzo y  ahora estas muy contenta por los resultados aunque a veces te puede parecer demasiado y crees que no podrás con todo ello, no es bueno que te  enfoques en las dificultades sino que le dediques más tiempo a lo que ya estás logrando porque cada día es un aprendizaje y una conquista.
Ayuda a tu bebe a adaptarse al mundo fuera del vientre, para él todo es nuevo pero puede reconocer tu voz y se sentirá protegido con tu calor.
Sabemos que hay cosas que exclusivamente dependen de ti, pero hay muchas otras que no, y puedes delegarlas por que las personas de tu entorno estarán muy dispuestas a ayudarte, acude a las personas que creas te puedan apoyar en los temas que presentes mayor dificultad, tú necesitas de esa compañía y protección, más que de tu propia exigencia.
Tu esposo esta feliz con el regalo que Dios les ha dado por intermedio tuyo, él reconoce tu esfuerzo y ahora estará muy dispuesto a ayudarte en lo que requieras para que te recuperes pronto, confía en él, y háblale de tus sentimientos, o tu confusión, del nuevo reto que es para ambos ser padres, eso ayuda mucho, él sabrá comprenderte y ayudarte.
Ten en cuenta que este es un proceso y tiene su ritmo propio, evita el estrés para que puedas tener una lactancia exitosa, y tengas un adecuado control de la situación.
Recuerda que existen razones naturales por las que tu reaccionas de modo distinto que él ante el bebe, bríndale un espacio para que aprenda a ser papá, tu lo has tenido contigo desde el vientre y él recién lo conoce, así juntos comprenderán que el núcleo familiar ha crecido y deben hacerlo más fuerte.

EL ÁREA MOTRIZ

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Esta área está relacionada con la habilidad para moverse y desplazarse, permitiendo al niño tomar contacto con aquello que le rodea, y estas habilidades se desarrollan muy rápido durante los primeros años de vida, pues el crecimiento y desarrollo del niño es acelerado, en comparación con cualquier otra etapa.
El área motriz también comprende la coordinación entre lo que se ve y lo que se toca, que lo hace capaz de tomar los objetos con los dedos, pintar, dibujar, manipular, etc. Para desarrollar esta área es necesario dejar al niño tocar, explorar e incluso llevarse a la boca lo que ve, permitir que manipule pero supervisandolo para evitar cualquier peligro. 
El desarrollo del niño ocurre en forma secuencial y  progresiva. La dirección que sigue el desarrollo motor es de arriba a abajo, es decir primero controla la cabeza, luego controlará el tronco, y continua hacia los pies; así como del centro del cuerpo hacia afuera, primero controla los hombros, luego controlará los brazos y al final la función de los dedos de la mano. El desarrollo del movimiento se divide en dos partes denominadas motor grueso y motor fino.1.- DESARROLLO MOTOR GRUESO:

El área motora gruesa tiene que ver con el desarrollo del movimiento corporal de los segmentos gruesos de su cuerpo: cabeza, brazos y piernas; también los cambios de posición del cuerpo y la capacidad de mantener el equilibrio. La primera capacidad que el niño debe desarrollar es sostener la cabeza, después sentarse sin apoyo, mas tarde equilibrarse en sus cuatro extremidades al gatear y por último, alrededor del año de edad, pararse y caminar. Como ven, el desarrollo cumple un orden inevitable que no debe ser forzado, y va desde la cabeza hacia los pies.

La capacidad de caminar por ejemplo, es una respuesta a una serie de conductas dirigidas a vencer la fuerza de gravedad, de ahí la importancia de brindarle al niño la oportunidad de ejercitar sus posibilidades de movimiento en cada etapa de su vida para ir dominándolas, de otro modo no habrá tal respuesta por falta de estímulo y estaremos preguntándonos porque mi pequeño aun no camina, sabiendo que la mayor parte del día no le ofrecemos oportunidades para el desarrollo de sus músculos y el dominio del espacio.  

Trabajar contra la fuerza de gravedad requiere de esfuerzo, por lo que el niño fácilmente se fatiga y muchas veces se niega, de ahí que se escucha “mi hijo es flojo para gatear, mejor lo cargo” o “no quiere caminar, lo llevaremos en coche”,si bien es cierto no se debe exceder las posibilidades de un pequeño, es bueno darle a diario un tiempo para ejercitarlo en este sentido. 

2.- DESARROLLO MOTOR FINO:

El área  motora fina se relaciona con los movimientos coordinados entre ojos y manos, el desarrollo motor fino comienza en los primeros meses cuando el bebe descubre sus manos y poco a poco a través de experimentar y trabajar con ellas, podrá empezar a darle un mejor manejo.
Al dejarle juguetes a su alcance el bebe tratará de dirigirse a ellos y agarrarlos, así logra coordinar la vista con la mano, luego intentará agarrar dichos objetos con toda la palma de la mano. Es por esto que inicialmente necesita objetos grandes y livianos, a medida que vaya dominando su coordinación le iremos ofreciendo objetos para que  tenga que usar sus dos manos, y cada vez vaya independizando más sus dedos.
Al año la motricidad fina se va perfeccionando, agarra objetos con facilidad y utiliza los dedos disociados, intenta garabatear en una hoja, pasa páginas gruesas, tira y levanta objetos, lo que significa que su coordinación se aproxima cada vez más a la del un adulto, pues los movimientos de insertar, apretar, soltar y lanzar objetos se afinan.  Ya quiere dirigir por ejemplo la cuchara a su boca, el cepillo a su cabello,  el teléfono a su oído, etc .
En la educación inicial existen dos aspectos importantes en la motricidad fina: la coordinación viso-motriz, que es la coordinación mano-ojo, pie-ojo; y la coordinación grafo-motora que implica la coordinación de los segmentos superiores: brazo, mano y dedos, que se van ejercitando diariamente hasta lograr una adecuada independencia segmentaria que permita el control de sus trazos.
 
¿Cómo estimularlos?
 
Recordemos que debemos respetar los ritmos de aprendizaje del niño, y verificar que no interfiera la sesión con las horas de alimentación o descanso.
 
  • Podemos estimularlo a través del juego, en un mismo ambiente y por un breve espacio motivándolo a continuar con alegría y halagándolo ante el esfuerzo y el logro. De esta actitud inicial dependerá que el niño disfrute de la estimulación y el juego.
  • A través de las actividades de motricidad gruesa se pueden detectar problemas  como: pie plano, piernas arqueadas, problemas en las caderas, etc que siendo advertidos a tiempo, deben derivarse al especialista para un adecuado manejo de la situación.
  • El gateo fortalece el cuerpo del niño y su actividad cerebral, cuando sea más grande el gateo ayudará a caminar, correr, saltar,etc  porque obtendrá mejor dominio del espacio y adquiere un mayor equilibrio.
  • Utiliza los rollos(almohadas cilíndricas) para iniciar al niño en la posición de gateo, manteniéndolo debajo de la barriga de manera que él pueda colocar las manos y las rodillas en posición adecuada, primero se balanceará sin poder avanzar, así se irá fortaleciendo hasta que puedas quitarle el rollo y ofrecerle algún juguete llamativo a corta distancia de él que pueda alcanzarlos al gatear, hasta es posible que intente desplazarse  primero hacia atrás, pronto logrará la dirección que necesita, ayúdalo con paciencia.
  • Colócale trozos de alimento, para que pueda explorar sabores y ejercitar la prensión, por ejemplo, ofrécele un trozo de zanahoria cuando inicie la dentición, su textura calma la picazón de las encías y provee de vitaminas, recuerda que no deben ser trozos pequeños. Si tu hijo ya come de todo, coloca trozos de pan, brocolí, queso, etc para ganar doblemente con el ejercicio de la mano y la exploración de sabores.
  • Ofrécele frascos con tapas, él intentará abrir y cerrar varias veces los frascos, juega con los colores y tamaños, para que pueda asociarlos, luego cuando este más grande puedes brindarle granos para que utilice los dedos y llene los frascos.

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  • Estimula sus logros con cariño y frases de alago, de otro modo no se motivará a seguir aprendiendo, si estás cansada(o) no lo intentes, la fatiga no es la actitud que requiere un niño y termina siendo la autora de la impaciencia y tensión que lo llenará de temores y le impedirá responder adecuadamente.