“MI HIJO NO COME NADA”

Mi gran maestra Ximena
      Cuando escuchaba esta frase  me parecía imposible de creer, pensaba que la desesperación de la madre la llevaba al punto de no poder ver con claridad que el niño SI COME pero no como ella quisiera, tanto en las formas como en las cantidades, ya que la calidad depende exclusivamente de ella.

     Como bien se sabe,  todos los niños no son iguales aún si son hermanos, y pude vivir una experiencia así de radical con mi pequeña Ximena.
   Entendí con exactitud los niveles de angustia que me describían, descubrí mi capacidad de crear cientos de estrategias para que funcione la introducción de alimentos en la dieta de mi hija, y muchos de ellas hoy solo los recuerdo con una sonrisa, pues fueron intentos fallidos; lo más importante es que en esta campaña de guerra declarada a la hora de los alimentos,  mi gran maestra fue mi pequeña Ximena.
    De ella aprendí:
  • Todos los niños no son iguales, y cada uno tiene un requerimiento distinto.
  • La naturaleza es muy sabia y el organismo comunica sus necesidades:si al niño cierto día le apetece algo o se niega a ciertos alimentos es una indicación a la que tenemos que estar muy atentos y respetarla.
  • Los niños pequeños no comen mucho pero si comerán un poco de lo que le ofrezcas, aquí es importante que te asesores para equilibrar su dieta.
  • Las necesidades de los niños no solo son alimenticias, muchas veces  se utiliza el espacio de alimentación para obtener tiempo de atención, juego y cariño.

Cantidad y calidad:

Este es un tema muy importante, ver al niño comiendo todo el día o aquel que repite el plato no es garantía de niño bien alimentado, aquí los pediatras y especialistas en nutrición son quienes te pueden ayudar, pero una regla básica es que si el niño se niega a comer no le brindes ningún otro reemplazo de dicha comida. A veces al saber que rechaza el almuerzo no podemos concebir que se quede así hasta la cena y le ofrecemos galletas o algún otro “alimento” que lo sostenga, de ser el caso ofrécele frutas, yogurt o prepara mazamorras caseras, postres, etc. Recuerda que los niños están muy atentos a tu reacción y aprenden muy rápido, lo más probable es que si tú le ofreces algún reemplazo cuando él no quiere comer, lo haga con frecuencia para ver que otra alternativa le vas a ofrecer. 
“Un poco es mejor que nada” esta es mi frase para los pequeños, en realidad mi pretensión no es que terminen todo hasta que el plato brille, pero sí que inicien probando los alimentos, y lo mejor de todo es que inicien la conducta de saber que si está servido en el plato es para alimentarnos, sin necesidad de hacer muecas, cuadros repentinos de sueño, o rabietas.
Debemos ponernos también en la situación de ellos, nada nos gustará si nos obligan a comer algo que no deseamos en ese momento o simplemente no nos gusta, por ejemplo: el brócoli, es diferente que nos lo ofrezcan en cantidad mesurada y no que nos den una ensaladera de tamaño familiar llena de brócoli, la finalidad es que tengamos ese elemento nutriente y puede bastar con unos cuantos tallos y no llegarlo a aborrecer  debido a la gran cantidad que sabemos debemos terminar de comer.
Además existen muchas formas de presentar el mismo elemento: en ensaladas, cremas, tortillas, decoración, etc.
La leche por ejemplo es el tema más recurrente, muchas madres me preguntan ¿ porqué ahora ya no quiere la leche? Y las respuestas son múltiples, pero siempre inicio preguntando ¿porqué te preocupa tanto que tome leche? Las respuestas también son múltiples y lo más común es la preocupación por el calcio en la etapa de crecimiento de los niños. 
Salvo que se trate de leche materna cuyos aportes nutricionales  son innumerables por lo que no existe reemplazo para ella,  puedes reemplazar el calcio por otros alimentos que lo contengan o darle leche en otras presentaciones e incluirlas en la preparación de sus alimentos. Aquí esta el reto, bienvenida la creatividad y la paciencia,recuerda que tu persigues una finalidad mayor y no te puedes dejar vencer!!
 
La atmósfera:
Debemos asumir con mucha seriedad el momento de los alimentos, creando una atmósfera adecuada para ello.
Un mismo lugar donde se alimente al niño es el mejor inicio para los buenos hábitos, comer sentado en su silla evitando estar literalmente detrás de ellos, jugando a la comida, distrayéndolo (o distrayéndonos) con televisión, de esta forma solo el plato y hasta su presentación son los que llamarán su atención.
Evitar las tensiones que generan los intentos frustrados de darle de comer, y para ello se debe tener mucha paciencia es posible que no se logre mucho en un primer día a pesar de hacer varios intentos, pero es seguro que con perseverancia se logrará una actitud distinta en el niño, a la que generalmente respondía defensivamente por que siente el momento de los alimentos como un momento de agresión y hasta tensión.
La persona responsable de alimentar al niño es además responsable de generar la atmósfera adecuada para ello, hacerlo sentir libre y feliz se acerca más al éxito en esta experiencia, que hacerle “entrar en razones” , a fuerza de gritos y amenazas; engañarlo, o prometerle cosas que no se van a cumplir es generar en él la desconfianza, por lo tanto no obtendrán a cambio una actitud duradera en el niño.
Es necesario vincular a todas las personas con las que el niño se relaciona en casa (padres, abuelos, nanas, etc) para que todos compartan el mismo objetivo y estilo de alimentar, de manera que el niño no busque refugiarse en una persona más permisiva en cuanto a las normas alimenticias, que los padres hayan designado para él.
Lo alimentación del niño es una necesidad básica, no se puede castigar a un niño dejándolo sin comer, ni premiándolo comiendo el doble; tampoco es recomendable que lo premies luego de comer con algo él te haya pedido porque de esta manera equivocará la función de alimentarse.

Espero haberte dado UNA MANITO y ánimo, luego me cuentas tu experiencia, ahora a comer!!
 

PORQUÉ SE PORTA MAL?

Todos nos cuestionamos que hacer cuando los niños se portan mal, a veces somos nosotros quienes NO NOS DAMOS CUENTA que actuamos de forma inadecuada, sea porque queremos evitar bochornos delante de otras personas y sedemos ante sus caprichos; o actuando de manera descontrolada como producto del estrés que vivimos durante el día que no hace más que detonar con el pequeño, cuestiones que él no causó.
Tengamos en cuenta siempre que no existen recetas mágicas para dar solución a los problemas porque somos seres humanos, únicos e irrepetibles, por tanto en este caso, en donde están involucrados los niños y los padres tengamos presente que somos diferentes y no podemos pretender que nuestros hijos sean como el vecino, el sobrino o el amiguito; nuestros hijos tiene características especiales que deben ser atendidas en función a esa particularidad.
COSAS POR DIFERENCIAR:

 

EL NIÑO ES UN SER EN DESARROLLO: Y por ello es importante formarlo bien, fijando su conducta, pero no de manera condicional únicamente, en donde la atención está centrada en las respuestas que los niños dan ante ciertas circunstancias, sino cultivando su conducta moral que es un requerimiento social y que depende de la interacción que tenga con el adulto con quien aprende a conducirse adecuadamente.
No podemos esperar de ellos que comprendan al 100% todo lo que les decimos, porque aún están en desarrollo y la capacidad la están adquiriendo, por ello los modos de intervenir serán distintos en cada caso dependiendo de la edad y madurez del niño.
Sin embargo basados en los aportes de las ciencias, que nos revelan la necesidad que tiene un niño de ser atendido en sus requerimientos afectivos, y las consecuencias que implica evadir estas situaciones ,podemos afirmar que como padres debemos esforzarnos en aprender a distinguir las necesidades de los caprichos, pues las conductas que ahora pueden ser graciosas pueden ser interiorizadas por ellos, convirtiéndolas en hábitos que en la vida adulta no les ayudará a conducirse adecuadamente.
QUÉ ES LO QUE ESPERO DE ÉL: A veces lo que se espera de un niño no está en función a sus características ni requerimientos sino en los deseos que los padres tienen para sentirse satisfechos en su labor.
No olvidemos que lo que esperamos de ellos debe estar en estricta relación a sus posibilidades y madurez, de modo que evitemos la presión y la exigencia que altera también la conducta de los niños. Son importantes los mensajes que directa o indirectamente les damos a nuestros hijos, muchas veces se indica lo que se espera de él, sin pensar en cómo es el niño; cuando no hay coherencia entre lo que se espera y lo que es, los padres reaccionamos de maneras diversas, por el descontento y frustración que ello nos causa, pero NO COMPRENDEMOS que los niños TAMBIÉN ESTÁN REACCIONANDO, ante la exigencia, y no saben comunicarlo, acaso no sería normal?
QUE SUCEDE…
Los niños tienden a mantener la conducta que los padres refuerzan con intención o no. Por ello es necesario distinguir qué es lo que queremos mantener y que es lo que queremos extinguir. Es muy frecuente que en la intención de extinguir la conducta, esta sea reforzada, por ejemplo las típicas rabietas que logran que los padres obedezcan ante los requerimientos del niño casi de manera inmediata y sin mayor reflexión, porque lo importante en ese momento es callar al niño aunque seamos consientes que está mal. Esto refuerza exactamente lo que queremos extinguir, no ayuda en nada a lograr nuestro objetivo, el niño requiere atención y se la están brindando aún cuando él la solicite de mala forma. En cambio si se le ignora, el mensaje es diferente: -no haré caso a tus peticiones porque no son maneras válidas para mí, cuando cambies de actitud te estaré esperando para ESCUCHARTE.
Aunque parezca increíble esta actitud sostenida, aunque la vergüenza nos gane y la paciencia se agote, logrará en breve plazo que el niño comprenda que no funcionará más de esa forma y que debe optar por alguna otra estrategia, es ahí donde los padres reiteran que es lo que esperan de ellos y refuerzan en todo momento la actitud positiva que logre.

PARA TENERLO CLARO:

Un niño no siempre actúa caprichosamente, recordemos que aún está en desarrollo y es un ser emocional, que no puede manifestar con precisión que es lo que le sucede, por tanto lo revela a través de su conducta y los padres debemos estar atentos cuando:
Hay problemas familiares, sean discusiones, mudanza, nuevos miembros en la casa, problemas que se comparten con ellos en torno a la felicidad, tristeza, economía del hogar, maltrato infantil, temores, etc.
Hay problemas en el colegio, a causa de cambio de colegio, muchas tareas, no es aceptado en un círculo de amigos, es punto de burlas, inician la pubertad, o cuando los padres esperan más de ellos, convirtiéndose en una presión fuerte para el niño.
Y LOS ADOLESCENTES?
Los adolescentes de por sí, se encuentran en una etapa difícil que los mantiene en estados de ánimo distintos muy a menudo. En la búsqueda hacia la identidad, y su crecimiento personal y social, hallan códigos diferentes entre sus pares que los identifica y les permite mantener una vida social que muchas veces los padres no comprendemos o compartimos, iniciando la batalla que refuerza la rebeldía tan característica en esta etapa de “los incomprendidos”.
Para los padres: Los adolescentes creen saberlo todo, son muy reservados en casa, reactivos, enamoradizos, alienados, e inmaduros.
Para los adolescentes: los padres no saben nada, es necesario apoyo en los amigos que son incondicionales y sí los comprenden, se sienten muy reprimidos y desean mayor libertad, viven picos emocionales, y gustan a la vez tanto de compañía como de ratos de soledad.
Los adolescentes intentan probar nuevas cosas y se adhieren con facilidad a ellas, causando reacciones de parte de los padres, que no comprenden, qué es lo que sucede y muchas veces ni ellos mismos lo saben, lo que aumenta la situación de conflicto. Lo que ellos buscan es la identidad y con ello la autonomía, que les indica que ya son grandes, a pesar que desde la óptica adulta aún no lo son y en el proceso comenten errores.
Nuestro natural sentido de protección hace que en nombre del amor que sentimos por ellos, les enviemos el mensaje “no puedes” o “no debes” y ellos lo interpretan más claro aun “no quiero” “no sabes” y se rebelan contra ello, acusando en primera instancia a la familia de cualquier descontento personal.
Las reacciones van desde negarse a realizar deberes hasta responder a los padres en tonos diversos y palabras ofensivas, para castigarlos por el enojo que son incapaces de controlar; son comunes las amenazas y chantajes emocionales ante los cuales los padres debemos tener claro que son provocados por una situación determinada y no son reflexionados a fondo. Esta etapa es pasajera y busca detrás de todo ese conflicto la independencia y confianza, el reconocimiento de ser distinto a los demás.

LAS ACTITUDES:

Recordemos que las actitudes siempre están relacionadas con la motivación .Esto se aplica actualmente hasta en el campo laboral, porque estamos desarrollando nuestra inteligencia emocional y nuestras habilidades sociales para trabajar en equipo, con un adecuado clima laboral que permite mayor eficiencia en nuestra labor. Las actitudes serán perdurables si están ligadas al contexto personal del individuo. Éstas se aprenden, por lo tanto, puede modificarse y orientarse hacia algún determinado objetivo
El aprendizaje social nos demuestra que nuestras respuestas se modifican en diferentes situaciones y podemos variar la actitud estando en la misma situación para probar cuál de ellas debe ser la que perdure o la que resulta más eficiente. Esto se aplica a cualquier edad , por ello debemos basarnos siempre en la motivación y no en el castigo, entonces:  será más efectivo cambiar las actitudes con motivación o con represión?
A los adolescentes no se les puede hablar con “sermones” porque está claro que a veces esto no resulta, si ese es tu caso porque insistes en continuar con sermones más largos?
A los niños, que están desarrollando la comprensión de las cosas, no se les puede pedir que con una explicación entiendan que es lo que se espera de ellos, así como nosotros no podemos esperar que ellos nos digan con precisión que les sucede.
Sin embargo la acción, es comprendida siempre, si el niño se porta mal, actúa y nada más, no palabras, solo acción, si le pides no tirar los juguetes, no te desgastes solicitándolo una y otra vez en distintos tonos, o amenazas, solo guárdalos,  eso dice con claridad y firmeza que deseas tú.

QUÉ HACER?

• Ser ejemplo para ellos
• Concéntrate en las virtudes de tu hijo y no es sus defectos
• Evita las comparaciones
• Estimularlos en sus aciertos y no solo reprenderlos ante los errores.
• Enséñales a escuchar siendo tu el ejemplo, cuando necesiten de ti, escúchalos también.
• Demuéstrale donde está el problema y que asuman las consecuencias de ello sin buscar otros culpables.
• Evitar hablar molestos, y distinguir con claridad cuál es la causa del enojo, teniendo claro que no dejamos de amarlos aunque estamos disgustados.
• Evitar discusiones frente a los hijos.
• Ser coherentes entre lo que decimos y hacemos.

Con todo este marco central puedes aprender a distinguir tus objetivos, decidiendo que conductas puedes reforzar, y cuales extinguir, trabajando en ello para crear niños seguros porque se sienten amados tal como son, y no necesitan ser reactivos ni autoritarios.
Ignora las actitudes negativas, alaba las positivas y se firme en las normas establecidas.
Espero haberte dado UNA MANITO con tus hijos.

EDUCANDO SIN CASTIGO FÍSICO

–>

–>A veces escucho que los padres mencionan: “ya verás en casa”! cuando el niño los desafía en la calle y de esta manera anuncian al pequeño que lo que hace esta mal y no pasará desapercibido. Los castigos se aplican a los niños a manera de corrección, cuando éstos infringen  normas antes dadas, mediante las cuales queremos que aprenda a vivir adecuadamente en sociedad. Para ello es necesario mostrarle qué conductas están bien y cuáles no. 

¿QUÉ SE ENTIENDE POR CASTIGOS?
El castigo va orientado a corregir la conducta indeseada del niño, y esto no depende de cuánto nos moleste aquello que haya hecho mal, se debe tomar una postura coherente pero sin dramatizar la situación hasta llegar a mostrar furia e irracionalidad que nos llevan al descontrol y que finalmente confunden al niño ,porque a ciencia cierta no se le ha dicho con claridad que es lo que se espera de él. Antes se castigaba físicamente con mayor frecuencia; hasta se educaba con la premisa de “la letra con sangre entra”, era común ver castigos y ser castigados de muchas formas, porque en nombre de la efectividad del castigo, los adultos hacían gala de su ingenio para hacer sentir al niño quién manda, así se repartían correazos, palmazos,reglazos, etc acompañados de una serie de adjetivos e improperios, provocando en el niño un dolor justificado a cambio de lo mal que se portó. Ahora esos niños son padres, porque muchos no continúan con esas medidas correctivas? Sirvió de algo?

Hay gente que sostiene que los castigos físicos no están demás si al niño se le somete con cariño, es decir, que pueden interiorizar el mensaje al no quedar este solo en meras palabras sino que además van acompañados de una buena palmada. En otras palabras golpearlo para que las cosas no se nos vayan de las manos, pues un golpecito no le generará ningún trauma pero sí lo corregirá, y por último la frase más voceada:”A mí me cayó de cuando en cuando y lo agradezco porque no soy una persona mala”.

A los niños de hoy se les tilda de consentidos, rebeldes, mimados e irrespetuosos, tiene esto que ver con la nueva generación de padres les quite el castigo físico o el maltrato verbal?
Los hijos de hoy tienen problemas por que los padres son muy permisivos, cosa que antes no existía al validar el golpe (que incluso se autorizaba ante tío, maestros, y cualquier ” figura de autoridad” que el niño tenía ante él). No podemos pensar en romper el eslabón de hijos golpeados, siendo padres que no lo hagan, pero que a cambio, permitan todo a sus hijos sin límites claros, sin autoridad, con la finalidad de que ellos vivan todo lo contrario, esto evidentemente genera otros resultados,  no serán inseguros como los niños afectados por insultos y golpes pero, serán incapaces de hacer frente a la vida y a la realidad que ésta les plantee, porque esperarán que otros resuelvan las cosas y acostumbrados a la ley del menor esfuerzo querrán obtener lo que desean siempre que otro, en nombre del amor que le tiene, lo haga por ellos.
No abandonemos la sublime misión de ser padres distrayendo la atención en otros requerimientos, asumamos la formación de nuestros hijos, no deleguemos esto al colegio, a tu hijo lo formas tú y tú eres responsable totalmente de ello; un hijo es fiel reflejo de las fortalezas y debilidades de sus padres.
Sin embargo las cosas han cambiado tanto que los padres pueden ser demandados por maltrato físico. No es necesario literalmente “poner mano dura” y pegar cuando basta con saber a qué se quiere llegar, poner límites, tener las reglas claras, saberlas comunicar y ser coherentes.
Para poner límites no hace falta tocarlos o insultarlos, porque concretamente si un golpe o insulto, cuanto más duro sea, nos diera la certeza de que las conductas inadecuadas se extinguen y que nuestro hijo será mejor persona, bastaría con una sola vez, para que como si fuésemos robots, el golpe nos reprograme y nunca más adoptemos ciertas conductas. Y esto no sucede por tanto el golpe no sirve.
Es muy frecuente escuchar que los castigos físicos dejan huellas y las cicatrices emocionales son indelebles y es muy cierto.Ten  en cuenta que los enojos que te sacan de casillas no son por ellos mismos, sino por sus conductas, y por ello no se puede insultar a un niño dejando estás huellas indelebles si sabes que en fondo no tienes razón en lo que dices y al poco tiempo te arrepientes porque  tu enojo es por la conducta que manifestó, si rompió el florero él no es malo, lo malo es que no se juega pelota en la sala.
Si piensas que… Yo te digo…
El niño no se puede controlar hablándole y poniéndole normas claras porque tampoco se puede razonar con un niño.
Tu aprendiste a conducirte a golpes? Los recuerdas? Si tu respuesta es afirmativa probablemente no sea porque guardas para ti los mejores recuerdos, estoy segura que aprendiste, por ejemplo a trabajar en orden, sin necesidad de que tu jefe te agarre a golpes y esto permitió que te desarrollaras mejor.
Los niños son impulsivos e irracionales
Son así porque están en proceso de maduración,  adquisición de hábitos y normas, sin embargo  al castigarlos o insultarlos los padres estaremos actuando tan impulsiva como irracionalmente, es decir tan inmaduros como un niño.
Quiero hacerte algunas preguntas?
Perderíamos el control golpeando e insultando a un compañero de trabajo?…
Es posible que el niño pudiese causarte el mismo daño que tu a él ?…
Como se pretende controlar al niño en una situación de total descontrol?
Entonces acaso no estamos hablando de cierto abuso y descontrol que pedimos y esperamos que un niño si lo tenga?

PARA TENERLO EN CUENTA:
  • El perdón ante una acción equivocada también enseña y no se olvida, eso corrige antes de insultar o golpear porque implica que el adulto admite el error. Alguna vez lo has hecho?
  • Existen técnicas para modificar la conducta y castigos positivos que pueden ayudar a mejorar conductas inadecuadas. El golpe por lo general refuerza justamente aquello que quieres extinguir.
  • No relaciones el golpe y el insulto  para educarlo, esta no es una facultad de los padres, todo lo contrario te resta respeto y autoridad, antes debes admitir que es un descontrol emocional que debes corregir explicar y disculparte, esto no te invalida ni como padre ni como adulto.
  • Cada conducta tiene sus consecuencias, es la ley de la vida, no el castigo que reciben por no adoptar la norma de papá y mamá, en la vida les sucederá así inevitablemente y por ello es que desde pequeños los hacemos competentes y responsables preparándolos para asumir las consecuencias de sus actos, no para justificarlos.
  • Recordemos que lo padres somos ejemplo y si castigamos de manera física o verbal y lo justifican dentro de poco el niño también será agresivo y lo justificará, más aún cuando crezca, y tal vez el abuso directo lo sientas cuando tu dependas de él.
  • El tipo de castigo debe ir en relación justa a su conducta y el niño sabrá desde antes cuál es la consecuencia. No es bueno castigarlos con frecuencia porque pierde eficacia al acostumbrase a ello.
Para la agresión no hay justificación y eso lo deben tener en cuenta tanto padres como hijos, aquí es donde entra la coherencia. Escuchar al niño y sus porqués es importante siempre que no se admitan las justificaciones que rompan la regla. Escucharlos para sentirse atendidos y prestos a la orientación, escucharlos para no solo juzgarlos, escucharlos para acercarlos, bajar la guardia y sus temores.
Ser firme y no tolerar la agresión permitirá al niño saber que se trata de algo importante porque sus padres le han explicado del tema sin necesidad de que la agresión exista ni desde ni hacia él, simplemente se trata de una actitud para corregir aquello que no esta bien y que interiorice de la mejor manera, estás lecciones que le servirán como pauta en la vida.
ESPERO HABERTE PUESTO UNA MANITO …PARA AYUDARTE.

–>En un siguiente artículo detallaremos las maneras más adecuadas de corregir las conductas.

VIENE UN NUEVO HERMANITO

Todos en casa nos alegramos con la noticia: ¡viene un nuevo bebé! Pero hay una personita que aún no está segura de lo que realmente significa esto, y se cuestiona por que los padres, tíos y abuelos les alegra tanto que venga otro niño a la casa, que acaso no basta conmigo?

 

 

¿Cómo le explico? ¿Me entenderá?

Es importante considerar la edad del niño por lo general entre los 2 y 7 años se encuentran en una etapa simbólica del pensamiento por lo que su razonamiento no es inductivo, ni deductivo, sino transductivo: asocia un acontecimiento con otro.No olvidemos la característica más representativa: el egocentrismo, cuestión que le dificulta entender el punto de vista de otro.

Sin embargo la tarea de los padres continúa, confíen en su instinto porque no hay recetas para ello, y sean claros al momento de conversar con el niño para no entrar en engaños al intentar evitarle angustias.

No hay nada más claro que la verdad, tú sabes qué es lo que sucederá y no podrás responder cuando te cuestione ante algo que ocurra y no se lo has informado. Si sabemos que el niño tiene la facilidad de asociar sus experiencias para generar el conocimiento, entonces depende de nosotros brindarle una experiencia positiva del acontecimiento familiar, que marcará su relación con el hermano que espera


Problemas más comunes de conducta:

 
Estos se desarrollan cuando el niño no logra comunicar adecuadamente sus necesidades o cuando no es atendido en las mismas.
  • Celos.-Pues él supone la exclusividad de sus padres y los celos surgen como respuesta ante la pérdida de la atención y amor que lo desplazan de su rol protagónico en la casa.
  • Regresiones.- A veces los niños retroceden en el desarrollo logrado, para mostrar que aún necesitan de cuidados y atención de los padres, así muchos niños vuelven a gatear, a usar pañales, a estar e brazos todo el tiempo remarcando la idea de que ellos también son bebés.
  • Agresividad.- Esta puede manifestarse con los propios padres o cualquier persona cercana a ellos, con arrebatos de llanto o maltrato físico, que requiere ser canalizado siempre desde la óptica de saber que el niño quiere comunicar algo más que su enfado y no tiene la facilidad de hacerlo.
  • Rabietas.- A través de ellas los niños nos ponen a prueba y van midiendo cuanto más pueden conseguir de esa manera, a veces los padres acceden por temor al bochorno, sin tomar en cuenta que están validando una manera inadecuada para comunicarse, piensa que si lo ignoras en el momento de la crisis, él entenderá que no puede obtener algo a cambio y cuando hables con él sabrá con certeza que hay otras formas de resolver una situación complicada.
  • Falta de Control de esfínteres.- Es una respuesta muy común que los niños no programan y requieren de mayor atención. A veces se inicia apresuradamente quitarle el pañal porque sabemos que vendrá el hermanito y si el niño aún no está maduro para ello, lo más probable es que lo logre por la exigencia, pero que tenga cierta regresión por qué no lo hizo en su momento adecuado, en este caso más vale esperar al ritmo de maduración de cada niño.
  • Poca socialización.- A veces los niños se tornan retraídos y dependientes, porque ven que su entorno va cambiando, y el embarazo va avanzando, para el adulto los cambios son progresivos y necesarios porque saben a qué se enfrentan y se preparan para ello, esto no ocurre con el niño, lo que genera dudas e inseguridad que se manifiesta a la hora de relacionarse con los demás.

Normalmente las madres se sienten muy culpables por no poder atender de igual manera a sus hijos mayores por dedicarles mucho tiempo a los requerimientos del recién nacido, y se exigen por tratar de ser las mismas de antes, muchas veces sacrificando horas de sueño y cansancio. No te sientas culpable porque es natural que te aborden sentimientos así, y quieres evitarle sufrimiento y celos a tu hijo mayor, porque entiendes que para él no existía ninguna personita antes que le quitará estabilidad, tiempo, atención y cariño de sus padres; sin embargo, este es un tiempo en el que el padre puede ayudarte a superar los temores de tu hijo.

Formen una equipo y a dividir la tarea: él con tu hijo mayor y tú con el bebé, juntos a bañarlo, con papá a comprar el pan, a jugar en el parque, cosa que solo hacen los niños grandes y no los bebes que solo duermen, la hora de jugar con mamá será aquella en la que el bebe este descansando.

 

¿Cuánto es lo que debe saber un niño? 
Eso lo determina el niño mismo, el factor más importante es la edad y la madurez del niño, un niño de 2 años no te hará las mismas preguntas que un niño de 5 años. Los niños saben comunicarse de muchas maneras, se debe estar atento a TODOS su niveles de comunicación Portarse mal es una alternativa de protesta ante los padres porque ya no son los mismos de siempre, al menos con él o ella, y esto se debe tomar con mucha calma de parte del adulto, entendiendo que el cambio drástico de los niños no es poca cosa y como en todo aspecto ellos necesitan de ayuda y orientación para superar esta etapa que será más breve si el niño cuenta con apoyo.
Preguntas como: ¿mami te va a doler?,¿ dónde esta mi hermanito?,¿ por dónde saldrá mi hermanito?,¿ puedo hablar con él?,¿ me querrás siempre?,¿ y yo seguiré siendo tu hijo? Son algunas de las preguntas que a veces resultan difíciles de responder para un adulto, pero las respuestas simples y concretas son las que dejan tranquilo a un niño, recuerden que los padres son la seguridad para ellos y por tanto las respuestas han de ser veraces. Les doy un ejemplo de la cita anterior:
Mami te va a doler? – “ No hijo será un regalito del cielo”- y cuando viene las primeras contracciones que anuncian el parto, la madre no hace más que quejarse del dolor, lo que hace que el niño cuestione que se trate de un evento bueno porque está dañando a su mamá; la respuesta más adecuada sería : -“si me dolerá ,pero es algo que ya he vivido antes, cuando naciste tu, y fue tan bello tenerte que ahora papá y yo decidimos tener un bebé más.
Consideraciones:
Si han contemplado hacer cambios importantes en la vida del niño, cambiar de casa, ir al nido etc. Es conveniente hacerlo antes para que no haya relación con la llegada del nuevo integrante a la familia.
• Cuando pregunte explicarle todo lo que ocurrirá sin temores, así no se sorprenderá con todos los eventos.
• Evitar que la rutina cambie sustancialmente, ojo que aquí el esfuerzo esta en lo padres.
• Darle un tiempo especial y si se puede exclusivo al hijo mayor para que no se sienta tan desplazado.
• Darle tareas en las que ambos se sientan equipo, y colabore con los padres en tareas sencillas.
• Comprender que esta etapa de adaptación es muy delicada, requiere de atención, comprensión y cariño para brindarle el marco adecuado de comportamiento y seguridad respecto al hermanito y a su propia personalidad.
Sugerencias para ayudarlo en esta etapa:
Tener fotos de cuando él hijo era recién nacido, de esta manera se anticipa que el hermanito llega como un bebé, pues muchas veces las madres generan tal expectativa con frases como: va a jugar contigo, serán compañeros, etc que llegan a motivar tremendamente al hijo mayor, pero lo desilusiona cuando al nacer se trata de un bebe que no habla, ni camina.
• Explicarle que las horas de cuidado son necesarias y contarle o ilustrarle que mamá y papá tenían los mismo cuidados cuando él era pequeño y ahora que está más grandecito puede participar de momentos sencillos como el baño, cambio de pañales, arrullos, cuentos, etc.
• Cantarle canciones, mantener para él y el hermanito la misma rutina por ejemplo para dormir, de tal forma que sienta que su hermano se integra a la rutina que él ya tiene y no que existen dos formas de irse a dormir: una con canto y arrullos de mamá , que le correspondía a él y ahora es exclusividad del hermanito y otra irse solo a la cama como los niños grandes.
• Coordinar con el médico la visita del hijo mayor a ciertos controles de embarazo en donde pueda él escuchar los latidos del hermanito y compararlos con los suyos, o presenciar las imágenes de las ecografías y resolver algunas dudas con el médico.
La experiencia de tener un hijo es maravillosa para los padres, acaso no es importante la llegada del hermanito? No le restemos importancia a este suceso, y hagamos que esta experiencia sea positiva, porque desde antes que nazca el hermano estamos creando uno de los vínculos más duraderos con quien compartirá toda su vida y siempre se darán más de UNA MANITO.

¿QUÉ JUGUETE LE REGALO?

Definitivamente los juguetes se convierten en una de las principales atracciones en fechas navideñas, tan es así que se destinan grandes espacios en las tiendas para ello, pues se estima que la venta crece año tras año y que la demanda existe más allá de la situación económica; esto ya es ingresar a hablar de temas como créditos, prioridades para los padres, ilusión de los niños, comercialización de sueños, y competencia marketera Pero como estos no son puntos a desarrollar en el blog continuaremos centrándonos en los juguetes y sus usos.

Conozco a muchos padres que compran la colección de Marvel, productos Star Wars, play station, etc para sus niños y sus pequeños tiene 3 meses de nacido, aunque suene exagerado pasa y no con poca frecuencia, lo que se revela aquí es el gusto y la preferencia personal del papá por estos productos y la proyección que tienen de suponer que a sus hijos, más adelante, les gustará tanto como a ellos, estos juguetes.

En el caso de la madres sucede con productos Barbie, Disney, etc que también ofrecen una amplia gama como para que siempre se piense que falta algo más por obtener, y adquieren personajes y accesorios para inducir en muchos casos a que la niña juegue como supone el personaje actuaría.
En ambos casos, son los padres los que se sienten realizados al comprar cosas que han soñado tener de niños, o que teniéndolas se convirtieron en sus favoritos hasta hoy, esa posibilidad de adquirirlo ,que no se tiene cuando uno es niño,  donde solo te limitabas a consultar ¿papi, mami puedes comprarme…? Ahora se convierte en poder y realización. También cabe la posibilidad de brindarles todo aquello que salga de moda para que “nada les falte” más adelante veremos que es lo que les suele faltar a los pequeños.
TIPOS DE JUGUETES
Existen gran variedad de juguetes, sin embargo es necesario tener en cuenta la edad a la que está dirigido, por cuestiones de seguridad e interés, por ejemplo un carro tipo Hot Wheels -que son muy lindos – no es indicado para un niño menor de un año, pero si es perfecto para un niño de 5, de igual manera los clásicos Lego están clasificados por edades para la mejor manipulación de las piezas y el grado de dificultad, siendo éste una buena alternativa que acompaña a los niños desde los 2 años con piezas grandes y construcciones simples hasta la posibilidad de armar grandes ciudades hasta la adolescencia.
Otro aspecto importante es la posibilidad que ofrece el juguete, a veces comprar cosas sofisticadas o automáticas, gusta al niño pero no lo cautiva porque las posibilidades de que un robot camine y dispare, que la muñeca llore, que el carro a control remoto corra, etc no desarrollan mucho la gran imaginación de los niños.
Acaso no es común escuchar “tiene toda la colección y juega con las cajas“ y así como las cajas se convierten en múltiples herramientas que crea el niño, lo es también las tapas de las ollas, pitas, vasos descartables, colores, papeles, frascos, etc con los que el pequeño va consiguiendo entramar historias sin final, en donde él es el personaje principal, y muchas veces si cuenta con juguetes no los usa convencionalmente, sino los convierte en otras cosas.
Creo que este es el centro de atracción de la niñez: tener gran capacidad de crear; y los padres ya bastante lejos de esa etapa; hemos dejado de imaginar las cosas y solo vemos aquello que nuestro ojos perciben, mientras que el niño puede ver en ese mismo objeto múltiples usos.
No puedo dejar de mencionar los juegos de mesa, no solo porque siempre existirán versiones mejoradas de aquellos clásicos, sino por que ayudan mucho a desarrollar las habilidades de los pequeños, así puedo citar juegos de memoria, encajes, dominó, adivina quién, pictonary, ludo, jenga, rompecabezas, etc que refuerza la discriminación visual, enseña a respetar turnos, a perder y ganar, desarrolla vocabulario y sobretodo une en un espacio lúdico a la familia.
No olvidemos que es necesario jugar con los niños en espacios abiertos, ahora los niños están moviéndose menos, a veces solo mueven los dedos para jugar video juegos, pero no se desplazan y ni siquiera conocen muchos de juegos que los padres han jugado en su niñez porque han sido reemplazados por cosas “mejores” que no lo ayudan tanto a desarrollarse de forma integral.
Hoy en día son más los niños que asisten con sus padres a terapias, que los que van con sus padres a jugar al parque. Es difícil, lo sé, se tiene que trabajar mucho pero recuerda que trabajas por tus hijos, no tiene mucho sentido si los desatiendes privándolos de tu presencia, además te aseguro que para ti no habrá mejor revitalizador que jugar gallinita ciega, encantados, saltar mundo, escondidas, saltar soga, correr, trepar, etc. Realmente te hará sentir niño y ambos lo disfrutarán mucho, anímate a jugar en familia con los tíos y primos, tu hijo nunca lo olvidará y así ejercitarás la participación en equipo que hoy en día se necesita tanto y los juegos actuales solo inducen a la individualización, limitando su desarrollo social.
Si tienes en mente comprar algún juguete comercial, debes fijarte en el uso y el aporte que éste tendrá para tu hijo, tal vez sea la coordinación, la concentración, el vocabulario, etc, así mientras él juega, el mismo juguete lo ejercita en un determinado objetivo obteniendo un beneficio adicional.
No olvides permitirle investigar sobre las posibilidades del mismo, y tener en cuenta que ellos transforman las cosas con gran facilidad, nunca se sabe con exactitud que está creando en niño, pero si en nombre del costo del juguete, tu hijo no puede manipularlo y permanecerá guardado como un adorno de aquellos que “no se tocan” como si fuese peligroso, entonces sin duda tu esfuerzo no tiene mucho sentido, y puedes obtener mayor alegría adquiriendo algo más sencillo o simplemente permitiéndole jugar como él desea con diversos elementos, para ello hay que cuidar la toxicidad, tamaño, peso, diseño, etc de aquello que le brindes para jugar.
Les regalo este artículo para animarlos a encontrar en los juguetes algo más que un entretenimiento, de manera que aportemos a sus habilidades, emociones y afecto.