SER AMIGO DE LOS HIJOS – 2

SER AMIGO DE MI HIJO NO ES MALO…                                                            

Yo diría que no es conveniente, simplemente por una cuestión de roles, y de lo que se espera de ti en cuanto a que eres padre o madre, ser amigo no es un estilo de paternidad, no confundamos.
Tu hijo ya tiene amigos, los eligió por algo, de hecho comparten muchas cosas, intereses, edad, sueños, inquietudes, horas de actividades de estudio y/o de juego, en otras palabras desarrolló afinidad con ellos, por lo cual hace una distinción entre sus conocidos, compañeros y amigos, en ese grado de importancia.
Como notarás con los padres no se comparten los mismos  intereses, justamente porque no tenemos la misma edad, eso hace que seas una persona privilegiada, porque cuentas con la experiencia que lo pueda guiar, contener y centrar cuando lo necesite.  Tú no fuiste elegido por tu hijo, como cuando escoge un amigo, él  te distingue porque eres una figura de respeto y un referente que le brindó y brinda seguridad y confianza.
Confundir estos roles pueden traer consigo varios efectos colaterales que no advertimos cuando nuestros hijos son pequeños, pero que se van reservando para hacerse notorios cuando lleguen a tener más edad.

Así vemos que hay serias dificultades en los niños a partir de los 10 años a comprender que la autoridad viene de los padres y no de ellos mismos, dado que siempre estuvieron acostumbrados a ser consultados en las mínimas decisiones, con el afán de hacerlos participar y sentir su opinión; pero opinar y participar no es decidir, y cuando los hijos crecen las decisiones son cada vez más serias, aquí surge el reclamos y el enfrentamiento al no ser consultados como de costumbre.
Si hablamos de la adolescencia, la gran mayoría de padres tiene la misma dificultad pero más profunda, y se refleja en el pobre manejo de las situaciones difíciles, justamente para evitar tener mayores problemas, lo que origina que este factor siga creciendo como bola de nieve hasta llegar a la siguiente etapa, en donde ya no se distingue quién es el padre y quien es el hijo, de modo tal que es el hijo quien decide y exige a los padres que se haga su voluntad.
Ciertamente escucharlos permitirá que puedan ser guiados en su pensamiento, y criterio, lo cual es bastante bueno además de estrechar mucho los vínculos entre padres e hijos, pero siempre dejando en claro que hay ciertas cosas que solo los padres  pueden y deben decidir, y siempre será lo mejor para ellos.
RECUERDA:
Tus hijos acudirán a ti, no porque te muestres con actitudes propias de un menor, sino porque notan que tú tienes la estabilidad que ellos necesitan y no la consigue entre sus amigos que también están confundidos o faltos de experiencia. Aquí lo importante es estar siempre cerca de ellos, pendiente de sus quehaceres y sus intereses y mantener la comunicación fluida; es un reto muy grande sobre todo ahora que el tiempo es mezquino con todos;  pero es una decisión importante si intentas ser una mejor versión de ti mismo cada día.
Conocer todo el entorno de tus hijos es bueno, sus amigos, los padres de sus amigos (que serán en muchas ocasiones tus amigos también) y favorecerá la comprensión de su “mundo” con la luz de tu experiencia, la que permitirá distinguir las bromas de las cosas serias, los juegos de los problemas, y lo más importante fijar límites para que apelando a la confianza y comprensión de ambas partes tu hijo sepa que hay cosas que son no negociables, esta es también una manera de brindar amor, porque estás formándolo y esa tarea es la que corresponde ineludiblemente a los padres, no a los amigos.
Respeta sus espacios, no pretendas que al invadirlo serás más cercano a ellos, los errores comunes de los padres que quieren ser “amigos de sus hijos” inician con asumir que ellos tienen la misma edad y viven las pequeñas dificultades de sus hijos como grandes dificultades propias; también es favorable que ellos aprendan de cada crisis, sabiendo que cuenta con el  apoyo de sus padres.
No olvidemos que al formarlos estamos ayudándolos a cimentar sobre valores su identidad, y es necesaria la guía de un adulto que lo centre, que sea su soporte y contención, que lo ayude a discernir, a socializar, favoreciendo su auto control, asumir las consecuencias como parte de la responsabilidad de las decisiones tomadas  y a crecer emocionalmente equilibrado. No podemos esperar que siendo pequeños comprendan nuestros objetivos, pero ser “amigos” no cambia este asunto. Probablemente reconozcan con el paso de los años y la madurez que los acompañará a partir de las experiencias,  que tienen en sus padres no amigos incondicionales y cómplices, sino mucho más que eso, ellos apreciarán su labor, el  esfuerzo y amor que recibieron de sus padres.

SER AMIGO DE LOS HIJOS – 1

 

Hace unos días estuve escribiendo este artículo, basada en la experiencia que tengo en el trabajo con familias y la necesidad que veo en ellas; lo terminé y estuve esperando que “mi dibujante” creara la imagen para este tema; en ese lapso tuve una experiencia muy rica con mi hija menor que justamente se enlaza con este artículo y quiero compartirla.
Que detalle tan tierno

Ambas teníamos miradas diferentes sobre un mismo hecho concreto, lo cual es bastante normal, pero la conversación se fue acalorando y yo notaba cómo iba trasformando su mensaje en formas y contenidos que no son parte de una sustentación de ideas; si yo olvido que ella es mi hija- para considerarme convenientemente su amiga-  entonces se inicia una discusión que puede ser lamentable antes que constructiva, y es que ahí está el asunto; no olvidar que somos padres, y que siempre estamos formando. ¿Cómo termino?: nos calmamos,  nos escuchamos y hablamos, la deje sola un tiempo y vino a mi buscando un abrazo, en medio de éste me dio un papel curiosamente doblado, lo abrí  y oh sorpresa! … decidí que ese regalo sería la imagen de este artículo.

Como madre no puedo negar que me dolió discutir con ella, porque su actitud no es usual, sin embargo, actuar de manera descontrolada – como muchas veces terminan las amigas – no ayuda y solo genera más reacciones negativas en ambas. Esta sensación tan ambigua de sentir, por un lado, que debes reaccionar ante la molestia y mostrar tu autoridad y por otro, darte cuenta que estás enseñando a sobrellevar una situación, y que mostrar tu autoridad implica tener el control; porque más adelante ellos aplicarán en sus vidas esta forma de manejar los conflictos, es todo una aprendizaje para los padres.
Más allá de mi molestia y tristeza mezclada, me quedó la incertidumbre de saber si ella me entendió, no podía sentirme culpable porque soy consciente que formar no es fácil y estas situaciones son  parte de ello. Al leer la frase al interior de su regalome quebré, pero me hizo entender cómo ella percibe las cosas y ese reconocimiento es muy valioso si viene de un hijo.


 Me sentí muy feliz por nosotras dos – a pesar de lo triste y doloroso que fue el evento-  ver cómo estamos aprendiendo juntas siempre con respeto y amor, y sobretodo que tenemos claro qué esperamos una de la otra, sin límites en el amor, pero si para el respeto que se traduce en la conducta diaria, lo que me deja en claro que no soy amiga de mi hija, sino mucho más que eso, soy su madre.


SOY AMIGO DE MI HIJO
 
Se escucha muy frecuentemente esta frase como si fuera un signo distintivo de “mejor papá “o “mamá moderna”, pues los padres suponen que cuentan con información de primera mano, en lo que corresponde a sus hijos y esto genera mayores y mejores vínculos con aquellos que solo son “padres de sus hijos”.
Este deseo de cambiar el rol de padres por el de ser además amigos de sus hijos, probablemente tenga relación con la imagen que ellos mismos tengan de la paternidad y hoy desean realizar ciertos cambios a su rol de padres.
Experiencias de hijos cuyos padres reprimían sus opiniones o los reducían en libertades y hasta excesos de control, generan que estos hijos crezcan con ciertos pendientes que les urge cambiar cuando tienen su propia familia y crean nuevas formas de relacionarse con sus hijos.

LA OPOSICIÓN:

 
Me conmovió mucho

Si deseamos elaborar un perfil de padre o madre, es porque tenemos argumento a favor de esta postura que sería bueno analizar para poder hacer un proceso personal más enriquecedor. Respondiendo las siguientes preguntas con sinceridad podrás notar si tu ideal se genera por ideas adquiridas de tu entorno social o algunas heredadas de tu familia de origen, estas últimas muchas veces nos llevan a tener un comportamiento de oposición, por ejemplo: 

  • ¿Me gustaría ser un padre o madre joven?.- Esta es una decisión tuya porque la mayoría de tus amigos ya tiene hijos, heredada  si tuviste padres jóvenes y te parece que es favorable esa experiencia, o por oposición si tienes  padres mayores y deseas cambiar ese aspecto en tu experiencia de paternidad.

Ahora a pensar :

  • ¿Me gustaría dar confianza a mis hijos para que me cuenten todo?.
  • ¿Me gustaría que mis hijos tengan libertad de acción y decisión?
  • ¿Me gustaría que mis hijos me respeten y no que me tengan miedo?
  • ¿Me gustaría que sientan que su opinión es importante para mí?
  • ¿Me gustaría que intenten nuevas actividades que yo no he realizado?.
  • ¿Me gustaría expresar mi amor verbal y físicamente sin problemas?
 
Si vemos que gran parte de nuestras respuestas son adquiridas, probablemente sea porque estamos atentos a las posibilidades de mejora al observar  nuestro entorno, muy bien, eres de los valientes!
Si en cambio notamos que nuestras respuestas van más por el lado de lo adquirido por herencia, quizás se deba a que eres una persona agradecida con todo lo que recibiste, pues sin duda somos la suma de todo el esfuerzo que nuestros padres hicieron para formarnos, y eres de aquellas personas que cuenta con la seguridad de dar pasos similares, no iguales, porque siempre vas a querer mejorar aquello que aprecias como regalo. Tu eres de los agradecidos!
Si la mayoría de tus respuestas van dando cuenta que nuestra postura es más la de oposición, debemos tener en claro qué es precisamente lo que no nos gustó, y ser sinceros con nosotros mismos:¿ había otra alternativa para mis padres?¿ Fue desconocimiento? ¿Fue falta de oportunidad? ¿heredaron ellos esta forma de crianza?
Y muchas preguntas más que nos dan cuenta que ningún padre o madre piensa en dañar a su hijo, sin embargo a veces permitimos que las circunstancias avalen nuestros errores, la gran pregunta para ti es ¿ También tu seguirás cometiendo el error? Si estás dispuesto a ser una mejor versión de ti mismo, eres de los valientes, agradecidos y resilentes!!
 

Te dejo esta tarea para analizar, resolver y compartir en familia,  tal vez te des tiempo de retomar temas que te das cuenta tienes pendientes con alguien más, en breve publicaré la segunda parte de este artículo.    CLICK AQUÍ PARTE 2

 

“MAMÁ YA SOY GRANDE”

Hay madres que sueñan con escuchar de los labios de sus hijos “mamá ya estoy grande”, pues eso implica independencia, libertad y con ello, la madurez de su criterio.
No es lo mismo escuchar “mami yo solito”, cuando están pequeños, esta frase supone el querer probar que han aprendido algo y demostrarlo; aunque las madres estaremos pendientes de cualquier riesgo que durante este aprendizaje pueda generarse.
Este “yo solito”, te marca una linea divisoria, pues cuanto más pequeños estaremos más atentos a sus necesidades, son muy dependientes por naturaleza, hasta que con tu ayuda van aprendiendo a independizarse.
“Mamá ya estoy grande” implica mucho más; es casi apelar a tu conciencia, haciéndote entender que han crecido y han cambiado, que necesitan de ti otras cosas, y que debes respetar sobretodo, sus decisiones, estilos, pensamientos, intereses, y demás por que te guste o no, son distintas a las tuyas.
Se acabo el “porque sí”, “porque yo lo digo” ahora te toca como madre escuchar, comprender y como siempre guiar.
HIJOS INDEPENDIENTES
Te has puesto a pensar ¿qué significa tener un hijo independiente y si eso te gustará?
Actualmente estoy pasando por una etapa de cambios en mi vida (y la de mis hijos) que me hace notar y descubrir en la gran mayoría que esta “independencia” no es siempre bienvenida o en tal caso no es bien manejada por las madres.
“Mi hijito será siempre mi bebé”, “No le faltará nada porque para eso esta su madre”, “Cuando te cases no mudamos juntos” “Yo buscaré las mejores oportunidades para ti” y cientos de frases más que me hacen pensar que la independencia de los hijos implica para las madres que la vida se termina y es cuando se inicia el drama.
Cuando nosotras protegemos a nuestros hijos, lo hacemos para evitar cualquier daño que como adultos advertimos, pero a veces infundamos nuestros temores- ojo no son los suyos- y hasta caemos en la sobreprotección al punto de subestimar sus reales posibilidades.
Desde muy pequeños les damos ciertas responsabilidades de acuerdo a su edad, pero no podemos realizar siempre las tareas por ellos. Estás responsabilidades se irán incrementando porque tu hijo se irá haciendo más capaz con los años, en este trayecto ellos demuestran lo que son, cómo piensan, qué les gusta, y te toca ahora a ti aprender a conocerlo para confiar él o ella, que no es más que ver tu propio resultado.
Menciono esto porque a medida que ellos crecen y tienen “sus formas” se inician las discusiones domésticas, sin darnos cuenta crecieron y no podemos pretender que debemos indicarles todo y que ellos actuarán -como programados- igual que cuando eran niños y no sabían hacer cosas solos.
Ya crecieron y tienen, al igual que tu, “su manera” de ser, y eso es bueno, muchas veces significarán retos de aprendizaje mutuo, pues en ningún caso pretenderás que tus hijos tengan “TU manera de ser”.
PADRES INDEPENDIENTES
Lee con detenimiento:
Es la primera vez que se queda solo, ¿Estará llorando? ,¿Confiará en que regresaré a la hora que le dije? ¡No le puedo fallar!
Estas expresiones de los padres ante las primeras veces de “algo” con sus hijos, a medida que pasa el tiempo, también se convierten en expresiones de los hijos  respecto a los padres cuando crecen, ahora vuelve a leerlas pero en la posición de tu hijo, verás que es igual de válido.
Y es que ellos también quieren padres independientes, que no los asfixien dándoles mensajes de que serán sus eternos pequeños.
No nos ceguemos al punto de pensar que por amor los vamos a proteger de todo y de todos, a veces es inevitable que tengan experiencias dolorosas pero son parte de la vida a la que los hemos traído.
Sepamos manejar progresivamente la separación natural de los hijos, no esperemos que estén grandes para ver este tema, desde pequeños podemos comprender que es lo más saludable para todos, son tus hijos pero no te pertenecen, darles confianza permitirá que sepan defenderse en la vida y realicen sus sueños.
Las etapas naturales de dependencia deben ser superadas por padres e hijos, en su momento y a su ritmo, sin forzar nada; aquí el amor será el motor de la paciencia y solo así se conocerán sus necesidades y sus intereses .
Lo dañino desde mi humilde punto de vista ,resulta cuando se alimenta y alarga esa dependencia para crear un vínculo de necesidad, que emite el mensaje errado al hijo “no puedes solo” y esto sucede sencillamente por no haber comprendido y aceptado años atrás que los hijos deben ser independientes, eso hay que lograrlo y celebrarlo.
Ante cualquier nueva situación surgen los temores, tanto para los padres como para los hijos, porque están aprendiendo y debutando, pero es necesario tener la experiencia para crecer y notar si vamos por buen camino, y qué es lo que tenemos que mantener o eliminar para nuestra continua mejora.
Cuando era pequeño forrabas las esquinas de los muebles para evitar un gran golpe, cuando aprendió a caminar andabas doblado atrás de él vigilando su movimiento, te costo que se quede solo en el nido la primera vez, todo esto es porque estuviste atento sus necesidades y te preocupas por ello. ¡Lo hiciste bien!
Cuando inician su independencia no es distinto, también estarás atento pero a otro nivel y aún así el riesgo de equivocarse siempre esta latente, porque nadie es perfecto, pero cegarse es ser indiferente por que “ya creció”,¿notas la diferencia?
No seamos absorbentes, creyendo que podemos solucionarles todo por que siguen siendo pequeños, tampoco indiferentes por que están grandes y debe “costarles” tanto como a ti; tu siempre serás su guía. Hay que saber respetar las decisiones de ellos y no enojarnos por que toman una ruta distinta a la que nosotros quisiéramos, de igual manera cuando hacen las cosas mal, no podemos ser ciegos y pensar que nuestro hijito (a) no se equivoca, por el contrario si hemos actuado coherentemente nuestra opinión será importante para ellos.
Crecieron y aceptar ello, indica madurez de tu parte y capacidad de hacer las cosas bien, apoya a tu hijo en sus oportunidades, y la búsqueda de su realización, no podemos en nombre del titulo de padres sabotear sus sueños, si eso llega a pasar nos podemos quejarnos de la actitud de nuestros hijos cuando intenten defenderse. El ser indiferentes con los padres es una respuesta que puedes evitar si respetas a tu hijo(a) siempre.
Recuerda:
  • Tus hijos no son ingratos al dejarte, están iniciando su vida al igual que tu lo hiciste algún día, siéntete feliz por ello, apóyalo y disfruta, seguro también tienes pendientes algunos planes personales para esta etapa.
  • Si aún tus hijos están pequeños, disfrútalos mucho, se afectiva porque es la semilla que crecerá con ellos, prepara tu corazón para darles lo mejor de ti cuando te necesite.
  • No te postergues, ser mamá no es limitarse a vivir para ellos, analicemos esta exclusividad que a veces alimenta frustraciones, mal humor y sentimientos errados de pertenencia o traición cuando ellos crecen. Ser mamá es un aspecto de tu vida, desarrollar todos los demás armónicamente te ayudará a ser feliz.
  • Busca la realización de tus metas y enseña a que tus hijos las tengan y las consigan, los hijos no son una segunda oportunidad de realizar tus sueños trabados, ellos tienen los suyos.
  • Tu fuiste siempre una personas importante en su niñez, cuando crezca eso no cambiará, pon de tu parte para mantener una óptima relación con tu hijo; en donde ni él ni tu sean víctimas sino personas felices.
El tiempo pasó muy rápido y me sigo preparando para ser una mamá independiente.
¡TE QUIERO MUCHO HIJO!
No suelo poner imágenes personales, pero en esta
ocasión les presento a la motivación de este artículo, mi compañero y gran amigo, quien me
hizo conocer el amor maternal por primera vez.
Gracias a las personas que influyeron y me 
animaron a escribir sobre este tema, espero 
haberles dado UNA MANITO

EL ALCOHOL Y NUESTROS HIJOS

Queremos  contribuir con la campaña “Súmate +18”,  la cual nos parece una iniciativa responsable que esperamos tenga un impacto positivo en la sociedad.

Se trata de sumar esfuerzos para evitar la venta y consumo de alcohol a menores de edad. Esto implica el compromiso de muchos agentes, desde los puntos de venta hasta los padres que son, a quienes hoy queremos darles UNA MANITO.

 

EL ALCOHOL : ¿POR QUE CONTROLARLO?

Los padres que tienen hábitos de consumo de alcohol o los “bebedores sociales” no comprenden por qué deben restringir la ingesta de alcohol en sus hijos, pues la experiencia personal los hace creer que “todo está bajo control” y esta última palabra es la que los niños y adolescentes necesitan adquirir: CONTROL.

Cuando las personas toman alcohol, éste ingresa en el torrente sanguíneo afectando el sistema nervioso bloqueando los mensajes que llegan a nuestro cerebro, alterando nuestros movimientos, percepciones y emociones.

Efectos

Dependiendo siempre de las cantidades y las características de cada persona, cuando se  toma alcohol, siempre está asociado a sentirse bien porque el alcohol relaja, pero al punto que se puede perder el equilibrio, la coordinación, dificultad para hablar, también se muestra actitudes de tristeza, agresividad, somnolencia etc; que se convierten en riesgos latentes sobre todo si esto sucede fuera de casa y se tiene que regresar manejando.

En este aspecto la responsabilidad de no manejar cuando se ha tomado alcohol, es por uno mismo, los pasajeros y las personas que están fuera del auto; quienes son muchas veces afectadas por el accidente que causa la falta de reacción del piloto que ha tomado alcohol.

Estos accidentes como bien sabemos, llegan a ser mortales, es por ello que también debemos educar a nuestros hijos a no subir en vehículos si el conductor ha consumido alcohol.

 

VEAMOS QUE PUEDE SUCEDER EN CADA ETAPA:

  • EMBARAZO

Los efectos nocivos al bebe son numerosos, incluso el  síndrome alcohólico fetal está asociado a malformaciones, bajo peso al nacer, retraso en el crecimiento y desarrollo, dificultades de aprendizaje, etc .

Durante el embarazo la alimentación de la madre es importante y se trata de evitar el consumo de alcohol, porque este traspasa la membrana placentaria y el bebe recibe una concentración muy alta de alcohol. Al encontrase  aún en proceso de formación, el bebe no tiene la capacidad de eliminar el alcohol con la facilidad que tiene el adulto. No olvidemos que cada etapa del embarazo es importante y el alcohol afecta este desarrollo.  Si está embarazada recuerda :cuanto más alcohol consumas tu bebe estará en mayor riesgo.

  • Los niños pequeños aprenden por imitación, es importante dar  un buen ejemplo del comportamiento que quieres que tus hijos tengan.
  • A medida que van creciendo, la manera de adquirir conocimientos cambia y aprenden por experiencia, es el momento de estar cerca a ellos explicándoles cada situación y dudas que le rodean, por ejemplo: al ver publicidad, o en reuniones donde él vea que los adultos deciden tomar alcohol de una manera prudente y controlada, haciéndose responsables de esta decisión.
  • Cuando la influencia de los amigos llega, es momento de conversar sobre los efectos físicos en el cuerpo y las consecuencias de sus actos. No podemos admitir justificaciones como: “no sabía lo que hacía”; aprender a decir NO es importante, pero será producto de un pensamiento propio y no del colectivo.
  • En la adolescencia, la necesidad de ser independientes genera comportamientos a veces desafiantes, pues necesitan demostrar que son “grandes” y que “pueden hacer cosas solos” también surge la dualidad de sentirse “como el grupo “ y a su vez “diferentes” esta clásica etapa de “los incomprendidos” es la que los hace más propensos a consumir alcohol; sobre todo, cuando se encuentran en grupo. Evitar amenazas es posible si a cambio se les comunica adecuadamente cuales son las expectativas que se tienen de él respecto al tema. De otra manera solo se refuerza lo prohibido, ya que muchos inician el consumo de alcohol por querer probar los mitos que circulan entre los amigos.

La presión social es muy fuerte sobre todo en las edades en las que no se tiene CONTROL, enseñemos como padres a tomar buenas decisiones, esto solo será posible cuando entables una comunicación lejos de la crítica.

Muchos niños y adolescentes prueban por primera vez alcohol sin haber terminado de estudiar  en el colegio, y esta experiencia les permite “estar dentro del grupo” orientemos a nuestros hijos informando; el alcohol interfiere con su capacidad de tomar decisiones acertadas y más aún si no se cuenta con experiencia para resolver problemas o tomar decisiones.

 

HABLEMOS CON ELLOS:

 

La causa aparente por la que los padres evitan hablar de temas tan delicados como este con sus hijos, es porque no reconocen un motivo por el cual tengan que hacerlo y cubren sus temores evitando hablar del tema. Lo que debes considerar es que SI TU NO HABLAS CON TU HIJO, OTRO LO HARÁ, o él mismo buscará informarse, recuerda que  los excesos de alcohol a temprana edad, ocurren por la desinformación de las consecuencias y los hijos quieren “probar” o “imitar al adulto” y tener su experiencia propia.

Toda la publicidad de licores, vende la idea de que se pasa un buen momento tomando alcohol, siguiendo esta premisa ¿no es normal que nuestros hijos deseen destapar una botella para sentirse bien? Lamentablemente también hay un aspecto negativo que no se publicita, pero que es parte del problema: agresión, riesgo para la salud, violencia, muerte, que son terribles consecuencias para los bebedores; y conducen al resquebrajamiento de las familias afectando a todos sus miembros, principalmente a los hijos.

Debemos estar atentos a noticias, historias cercanas que den pie a conversar con ellos del tema (y otros temas difíciles) de esta manera podemos saber qué y cuanto saben al respecto, aclarando dudas y explicando la postura que como padres queremos transmitir.  Una conversación honesta de la mano con el ejemplo y las respuestas claras, permitirá a tu hijo tomar una postura personal al respecto.

HAY GOLPES EN LA VIDA TAN FUERTES …

Las dificultades que se presentan en la vida son inevitables, nuestro rol de padres es enseñarles a hacerles frente y no a evadirlas o refugiarnos en las sensaciones del alcohol porque sencillamente eso no cambia la realidad.

Los niños con baja estima son propensos a tomar alcohol porque llegan a considerar que aquello les da un valor social agregado, y son más capaces bajo el efecto del alcohol, lo que los convierte en potenciales alcohólicos en su vida adulta.

Las circunstancias lamentables que marcan la vida de muchas las personas, como los duelos, divorcios, situaciones económicas muy difíciles, inestabilidad, mudanzas, etc ; también afectan a los niños y pueden ser los detonantes que inician el desorden, dando lugar a consumir alcohol como una respuesta al dolor o el estrés. Esto adquiere mayor aval si observa que en su entorno, el alcohol cumple la misma función: sirve para olvidar , evadir o adquirir la felicidad que no se tiene.

A TOMAR…EN CUENTA:

  • Los padres deben ser el mejor  ejemplo a sus hijos.
  • No pretenda protegerlos evitando informarlos del tema.
  • Coordine con otros padres para evitar bebidas alcohólicas o que respeten su postura al respecto.
  • Demuestre con el ejemplo que no es necesario consumir alcohol para divertirse.
  • Enseñe a sus hijos a manejar las situaciones difíciles afrontándolas, recuerde que esto también es un proceso que toma tiempo, no lo deje solo en esto y comuníquese con él para cultivar la confianza.
  • Evite calificarlo, o avergonzarlo, si hay tropiezos en el camino del aprendizaje del auto control, el mensaje que NO debe variar, es que usted estará siempre ahí porque es su padre y no condiciona el amor que le tiene.

Espero haberles dado UNA MANITO en el tema, no debemos  permitir que los niños compren o consuman alcohol; avancemos apoyando esta causa y difundiéndola, poner nuestro granito de arena es posible.

 

 

VIENE UN NUEVO HERMANITO

Todos en casa nos alegramos con la noticia: ¡viene un nuevo bebé! Pero hay una personita que aún no está segura de lo que realmente significa esto, y se cuestiona por que los padres, tíos y abuelos les alegra tanto que venga otro niño a la casa, que acaso no basta conmigo?

 

 

¿Cómo le explico? ¿Me entenderá?

Es importante considerar la edad del niño por lo general entre los 2 y 7 años se encuentran en una etapa simbólica del pensamiento por lo que su razonamiento no es inductivo, ni deductivo, sino transductivo: asocia un acontecimiento con otro.No olvidemos la característica más representativa: el egocentrismo, cuestión que le dificulta entender el punto de vista de otro.

Sin embargo la tarea de los padres continúa, confíen en su instinto porque no hay recetas para ello, y sean claros al momento de conversar con el niño para no entrar en engaños al intentar evitarle angustias.

No hay nada más claro que la verdad, tú sabes qué es lo que sucederá y no podrás responder cuando te cuestione ante algo que ocurra y no se lo has informado. Si sabemos que el niño tiene la facilidad de asociar sus experiencias para generar el conocimiento, entonces depende de nosotros brindarle una experiencia positiva del acontecimiento familiar, que marcará su relación con el hermano que espera


Problemas más comunes de conducta:

 
Estos se desarrollan cuando el niño no logra comunicar adecuadamente sus necesidades o cuando no es atendido en las mismas.
  • Celos.-Pues él supone la exclusividad de sus padres y los celos surgen como respuesta ante la pérdida de la atención y amor que lo desplazan de su rol protagónico en la casa.
  • Regresiones.- A veces los niños retroceden en el desarrollo logrado, para mostrar que aún necesitan de cuidados y atención de los padres, así muchos niños vuelven a gatear, a usar pañales, a estar e brazos todo el tiempo remarcando la idea de que ellos también son bebés.
  • Agresividad.- Esta puede manifestarse con los propios padres o cualquier persona cercana a ellos, con arrebatos de llanto o maltrato físico, que requiere ser canalizado siempre desde la óptica de saber que el niño quiere comunicar algo más que su enfado y no tiene la facilidad de hacerlo.
  • Rabietas.- A través de ellas los niños nos ponen a prueba y van midiendo cuanto más pueden conseguir de esa manera, a veces los padres acceden por temor al bochorno, sin tomar en cuenta que están validando una manera inadecuada para comunicarse, piensa que si lo ignoras en el momento de la crisis, él entenderá que no puede obtener algo a cambio y cuando hables con él sabrá con certeza que hay otras formas de resolver una situación complicada.
  • Falta de Control de esfínteres.- Es una respuesta muy común que los niños no programan y requieren de mayor atención. A veces se inicia apresuradamente quitarle el pañal porque sabemos que vendrá el hermanito y si el niño aún no está maduro para ello, lo más probable es que lo logre por la exigencia, pero que tenga cierta regresión por qué no lo hizo en su momento adecuado, en este caso más vale esperar al ritmo de maduración de cada niño.
  • Poca socialización.- A veces los niños se tornan retraídos y dependientes, porque ven que su entorno va cambiando, y el embarazo va avanzando, para el adulto los cambios son progresivos y necesarios porque saben a qué se enfrentan y se preparan para ello, esto no ocurre con el niño, lo que genera dudas e inseguridad que se manifiesta a la hora de relacionarse con los demás.

Normalmente las madres se sienten muy culpables por no poder atender de igual manera a sus hijos mayores por dedicarles mucho tiempo a los requerimientos del recién nacido, y se exigen por tratar de ser las mismas de antes, muchas veces sacrificando horas de sueño y cansancio. No te sientas culpable porque es natural que te aborden sentimientos así, y quieres evitarle sufrimiento y celos a tu hijo mayor, porque entiendes que para él no existía ninguna personita antes que le quitará estabilidad, tiempo, atención y cariño de sus padres; sin embargo, este es un tiempo en el que el padre puede ayudarte a superar los temores de tu hijo.

Formen una equipo y a dividir la tarea: él con tu hijo mayor y tú con el bebé, juntos a bañarlo, con papá a comprar el pan, a jugar en el parque, cosa que solo hacen los niños grandes y no los bebes que solo duermen, la hora de jugar con mamá será aquella en la que el bebe este descansando.

 

¿Cuánto es lo que debe saber un niño? 
Eso lo determina el niño mismo, el factor más importante es la edad y la madurez del niño, un niño de 2 años no te hará las mismas preguntas que un niño de 5 años. Los niños saben comunicarse de muchas maneras, se debe estar atento a TODOS su niveles de comunicación Portarse mal es una alternativa de protesta ante los padres porque ya no son los mismos de siempre, al menos con él o ella, y esto se debe tomar con mucha calma de parte del adulto, entendiendo que el cambio drástico de los niños no es poca cosa y como en todo aspecto ellos necesitan de ayuda y orientación para superar esta etapa que será más breve si el niño cuenta con apoyo.
Preguntas como: ¿mami te va a doler?,¿ dónde esta mi hermanito?,¿ por dónde saldrá mi hermanito?,¿ puedo hablar con él?,¿ me querrás siempre?,¿ y yo seguiré siendo tu hijo? Son algunas de las preguntas que a veces resultan difíciles de responder para un adulto, pero las respuestas simples y concretas son las que dejan tranquilo a un niño, recuerden que los padres son la seguridad para ellos y por tanto las respuestas han de ser veraces. Les doy un ejemplo de la cita anterior:
Mami te va a doler? – “ No hijo será un regalito del cielo”- y cuando viene las primeras contracciones que anuncian el parto, la madre no hace más que quejarse del dolor, lo que hace que el niño cuestione que se trate de un evento bueno porque está dañando a su mamá; la respuesta más adecuada sería : -“si me dolerá ,pero es algo que ya he vivido antes, cuando naciste tu, y fue tan bello tenerte que ahora papá y yo decidimos tener un bebé más.
Consideraciones:
Si han contemplado hacer cambios importantes en la vida del niño, cambiar de casa, ir al nido etc. Es conveniente hacerlo antes para que no haya relación con la llegada del nuevo integrante a la familia.
• Cuando pregunte explicarle todo lo que ocurrirá sin temores, así no se sorprenderá con todos los eventos.
• Evitar que la rutina cambie sustancialmente, ojo que aquí el esfuerzo esta en lo padres.
• Darle un tiempo especial y si se puede exclusivo al hijo mayor para que no se sienta tan desplazado.
• Darle tareas en las que ambos se sientan equipo, y colabore con los padres en tareas sencillas.
• Comprender que esta etapa de adaptación es muy delicada, requiere de atención, comprensión y cariño para brindarle el marco adecuado de comportamiento y seguridad respecto al hermanito y a su propia personalidad.
Sugerencias para ayudarlo en esta etapa:
Tener fotos de cuando él hijo era recién nacido, de esta manera se anticipa que el hermanito llega como un bebé, pues muchas veces las madres generan tal expectativa con frases como: va a jugar contigo, serán compañeros, etc que llegan a motivar tremendamente al hijo mayor, pero lo desilusiona cuando al nacer se trata de un bebe que no habla, ni camina.
• Explicarle que las horas de cuidado son necesarias y contarle o ilustrarle que mamá y papá tenían los mismo cuidados cuando él era pequeño y ahora que está más grandecito puede participar de momentos sencillos como el baño, cambio de pañales, arrullos, cuentos, etc.
• Cantarle canciones, mantener para él y el hermanito la misma rutina por ejemplo para dormir, de tal forma que sienta que su hermano se integra a la rutina que él ya tiene y no que existen dos formas de irse a dormir: una con canto y arrullos de mamá , que le correspondía a él y ahora es exclusividad del hermanito y otra irse solo a la cama como los niños grandes.
• Coordinar con el médico la visita del hijo mayor a ciertos controles de embarazo en donde pueda él escuchar los latidos del hermanito y compararlos con los suyos, o presenciar las imágenes de las ecografías y resolver algunas dudas con el médico.
La experiencia de tener un hijo es maravillosa para los padres, acaso no es importante la llegada del hermanito? No le restemos importancia a este suceso, y hagamos que esta experiencia sea positiva, porque desde antes que nazca el hermano estamos creando uno de los vínculos más duraderos con quien compartirá toda su vida y siempre se darán más de UNA MANITO.