“MAMÁ YA SOY GRANDE”

Hay madres que sueñan con escuchar de los labios de sus hijos “mamá ya estoy grande”, pues eso implica independencia, libertad y con ello, la madurez de su criterio.
No es lo mismo escuchar “mami yo solito”, cuando están pequeños, esta frase supone el querer probar que han aprendido algo y demostrarlo; aunque las madres estaremos pendientes de cualquier riesgo que durante este aprendizaje pueda generarse.
Este “yo solito”, te marca una linea divisoria, pues cuanto más pequeños estaremos más atentos a sus necesidades, son muy dependientes por naturaleza, hasta que con tu ayuda van aprendiendo a independizarse.
“Mamá ya estoy grande” implica mucho más; es casi apelar a tu conciencia, haciéndote entender que han crecido y han cambiado, que necesitan de ti otras cosas, y que debes respetar sobretodo, sus decisiones, estilos, pensamientos, intereses, y demás por que te guste o no, son distintas a las tuyas.
Se acabo el “porque sí”, “porque yo lo digo” ahora te toca como madre escuchar, comprender y como siempre guiar.
HIJOS INDEPENDIENTES
Te has puesto a pensar ¿qué significa tener un hijo independiente y si eso te gustará?
Actualmente estoy pasando por una etapa de cambios en mi vida (y la de mis hijos) que me hace notar y descubrir en la gran mayoría que esta “independencia” no es siempre bienvenida o en tal caso no es bien manejada por las madres.
“Mi hijito será siempre mi bebé”, “No le faltará nada porque para eso esta su madre”, “Cuando te cases no mudamos juntos” “Yo buscaré las mejores oportunidades para ti” y cientos de frases más que me hacen pensar que la independencia de los hijos implica para las madres que la vida se termina y es cuando se inicia el drama.
Cuando nosotras protegemos a nuestros hijos, lo hacemos para evitar cualquier daño que como adultos advertimos, pero a veces infundamos nuestros temores- ojo no son los suyos- y hasta caemos en la sobreprotección al punto de subestimar sus reales posibilidades.
Desde muy pequeños les damos ciertas responsabilidades de acuerdo a su edad, pero no podemos realizar siempre las tareas por ellos. Estás responsabilidades se irán incrementando porque tu hijo se irá haciendo más capaz con los años, en este trayecto ellos demuestran lo que son, cómo piensan, qué les gusta, y te toca ahora a ti aprender a conocerlo para confiar él o ella, que no es más que ver tu propio resultado.
Menciono esto porque a medida que ellos crecen y tienen “sus formas” se inician las discusiones domésticas, sin darnos cuenta crecieron y no podemos pretender que debemos indicarles todo y que ellos actuarán -como programados- igual que cuando eran niños y no sabían hacer cosas solos.
Ya crecieron y tienen, al igual que tu, “su manera” de ser, y eso es bueno, muchas veces significarán retos de aprendizaje mutuo, pues en ningún caso pretenderás que tus hijos tengan “TU manera de ser”.
PADRES INDEPENDIENTES
Lee con detenimiento:
Es la primera vez que se queda solo, ¿Estará llorando? ,¿Confiará en que regresaré a la hora que le dije? ¡No le puedo fallar!
Estas expresiones de los padres ante las primeras veces de “algo” con sus hijos, a medida que pasa el tiempo, también se convierten en expresiones de los hijos  respecto a los padres cuando crecen, ahora vuelve a leerlas pero en la posición de tu hijo, verás que es igual de válido.
Y es que ellos también quieren padres independientes, que no los asfixien dándoles mensajes de que serán sus eternos pequeños.
No nos ceguemos al punto de pensar que por amor los vamos a proteger de todo y de todos, a veces es inevitable que tengan experiencias dolorosas pero son parte de la vida a la que los hemos traído.
Sepamos manejar progresivamente la separación natural de los hijos, no esperemos que estén grandes para ver este tema, desde pequeños podemos comprender que es lo más saludable para todos, son tus hijos pero no te pertenecen, darles confianza permitirá que sepan defenderse en la vida y realicen sus sueños.
Las etapas naturales de dependencia deben ser superadas por padres e hijos, en su momento y a su ritmo, sin forzar nada; aquí el amor será el motor de la paciencia y solo así se conocerán sus necesidades y sus intereses .
Lo dañino desde mi humilde punto de vista ,resulta cuando se alimenta y alarga esa dependencia para crear un vínculo de necesidad, que emite el mensaje errado al hijo “no puedes solo” y esto sucede sencillamente por no haber comprendido y aceptado años atrás que los hijos deben ser independientes, eso hay que lograrlo y celebrarlo.
Ante cualquier nueva situación surgen los temores, tanto para los padres como para los hijos, porque están aprendiendo y debutando, pero es necesario tener la experiencia para crecer y notar si vamos por buen camino, y qué es lo que tenemos que mantener o eliminar para nuestra continua mejora.
Cuando era pequeño forrabas las esquinas de los muebles para evitar un gran golpe, cuando aprendió a caminar andabas doblado atrás de él vigilando su movimiento, te costo que se quede solo en el nido la primera vez, todo esto es porque estuviste atento sus necesidades y te preocupas por ello. ¡Lo hiciste bien!
Cuando inician su independencia no es distinto, también estarás atento pero a otro nivel y aún así el riesgo de equivocarse siempre esta latente, porque nadie es perfecto, pero cegarse es ser indiferente por que “ya creció”,¿notas la diferencia?
No seamos absorbentes, creyendo que podemos solucionarles todo por que siguen siendo pequeños, tampoco indiferentes por que están grandes y debe “costarles” tanto como a ti; tu siempre serás su guía. Hay que saber respetar las decisiones de ellos y no enojarnos por que toman una ruta distinta a la que nosotros quisiéramos, de igual manera cuando hacen las cosas mal, no podemos ser ciegos y pensar que nuestro hijito (a) no se equivoca, por el contrario si hemos actuado coherentemente nuestra opinión será importante para ellos.
Crecieron y aceptar ello, indica madurez de tu parte y capacidad de hacer las cosas bien, apoya a tu hijo en sus oportunidades, y la búsqueda de su realización, no podemos en nombre del titulo de padres sabotear sus sueños, si eso llega a pasar nos podemos quejarnos de la actitud de nuestros hijos cuando intenten defenderse. El ser indiferentes con los padres es una respuesta que puedes evitar si respetas a tu hijo(a) siempre.
Recuerda:
  • Tus hijos no son ingratos al dejarte, están iniciando su vida al igual que tu lo hiciste algún día, siéntete feliz por ello, apóyalo y disfruta, seguro también tienes pendientes algunos planes personales para esta etapa.
  • Si aún tus hijos están pequeños, disfrútalos mucho, se afectiva porque es la semilla que crecerá con ellos, prepara tu corazón para darles lo mejor de ti cuando te necesite.
  • No te postergues, ser mamá no es limitarse a vivir para ellos, analicemos esta exclusividad que a veces alimenta frustraciones, mal humor y sentimientos errados de pertenencia o traición cuando ellos crecen. Ser mamá es un aspecto de tu vida, desarrollar todos los demás armónicamente te ayudará a ser feliz.
  • Busca la realización de tus metas y enseña a que tus hijos las tengan y las consigan, los hijos no son una segunda oportunidad de realizar tus sueños trabados, ellos tienen los suyos.
  • Tu fuiste siempre una personas importante en su niñez, cuando crezca eso no cambiará, pon de tu parte para mantener una óptima relación con tu hijo; en donde ni él ni tu sean víctimas sino personas felices.
El tiempo pasó muy rápido y me sigo preparando para ser una mamá independiente.
¡TE QUIERO MUCHO HIJO!
No suelo poner imágenes personales, pero en esta
ocasión les presento a la motivación de este artículo, mi compañero y gran amigo, quien me
hizo conocer el amor maternal por primera vez.
Gracias a las personas que influyeron y me 
animaron a escribir sobre este tema, espero 
haberles dado UNA MANITO

AYUDA AL HOGAR (2014)

El hogar de las bienaventuranzas es una casa cuya finalidad es brindar asistencia, albergue, ayuda, alimentación y cuidado médico a niños, niñas, jóvenes, adultos y adultos mayores que se encuentren en estado de pobreza y pobreza extrema.
Todas son personas con discapacidades diversas y enfermedades mentales y físicas (incluso enfermedades terminales). Visitarlos es toda una experiencia, y queremos apoyar dentro de toda su población a los niños que requieren cuidados especiales por su frágil condición de salud.
Nuestra meta es recolectar la mayor cantidad de TOALLITAS HÚMEDAS. 
Avance de donaciones
¿cómo ayudar? tú puedes ser esa mano generosa si estás dispuesto a publicar este mensaje en tu muro de Facebook y compartirlo con tus contactos para difundir la convocatoria; nosotros responderemos a los que quieran participar, para darles todas las facilidades; también puedes organizarte en tu centro de trabajo, acopiando las donaciones de tus compañeros y amigos, nosotros nos encargamos del recojo.
Tenemos 15 días para lograrlo,( 10 noviembre) diariamente daremos a conocer los avances de las donaciones en nuestro muro.
Sé que puedo contar contigo!! 
 
LOGRO:
Se lograron donar 97 paquetes de toallitas húmedas además de medicamentos que reciben los niños. Muchas gracias a todos!!

LAS TAREAS: ¿PARA QUE SIRVEN?

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“Yo ya dejé el colegio hace mucho” es una de las frases que se escucha muy seguido, intentando transmitir que ya pasamos por esa etapa dura de estudios y salimos librados de ella, ahora les toca a nuestros hijos enfrentarse a todo lo que implica la etapa escolar incluyendo las temibles tareas. Desde aquí vamos dando una connotación oscura a la realización de los deberes, partiendo de una experiencia que tal vez no fue la mejor, y en medio de frases y actitudes vamos introduciendo en nuestros hijos, un rechazo a las tareas del colegio. Si los padres somos los primeros en decir o pensar que la tarea no sirve para nada – porque tal vez tienen recuerdos de ejercicios absurdos, o trabajos muy elaborados que exigían mucho esfuerzo, tiempo y dinero, o simplemente todo esto les trae a la mente climas de tensión que eran vividos durante la niñez sobretodo en época escolar – estos mensajes negativos llegarán al niño y tendrán su efecto.
 Los niños necesitan saber, porque sus padres así lo han establecido, cuán importante es la tarea y por ello ven actitudes de apoyo y preocupación, en caso contrario, ellos tampoco prestarán interés por cumplirlas.
¿POR QUÉ SON TAN DIFÍCILES?
A veces se tornan difíciles porque supone un momento de tensión y critica, que llena de sentimientos y emociones muy negativas al niño. Así, él está rechazando la situación que provoca el momento de las tareas y no la tarea en sí, Sin embargo, si cambiamos este entorno por uno más favorable y positivo, la misma tarea puede provocar una respuesta diferente convirtiéndose en una experiencia enriquecedora, que le brinda seguridad y aliento para continuar. Con tu apoyo él podrá superarse.
Agradar a los padres también es difícil, sobre todo si ahora los padres están corrigiendo todo, acaso ¿no sería mejor premiar el esfuerzo que el acierto?
En cuanto a conocimientos, el niño de todas maneras va a aprender, porque su profesora ha programado ciertos contenidos para él y realizará actividades diversas para lograrlo, sin embargo ,a los padres les debe importar mucho más que lo cognitivo, el aspecto actitudinal, que sí es una lección de vida; con esto no quiero decir que no revisen las tareas de sus hijos, pero sí que pongan más énfasis en la actitud de realizarla que en los posibles errores que cometa, recordemos que está en pleno proceso de  aprendizaje.

Las evaluaciones están consignadas de manera cualitativa, será la profesora la indicada en colocar una evaluación acorde con la consigna indicada,  a los padres les corresponde el acompañamiento en los aprendizajes paralelos, poniendo énfasis en las condiciones de la realización de las mismas, así podemos apoyar la responsabilidad, la puntualidad, aprender  de las consecuencias, repasar, prepararse para el día siguiente, etc. 

¿Las más fáciles o las difíciles?
Primero debemos considerar que cuando desarrollamos actividades siempre iniciamos por aquella que más nos motivan, en el caso de los niños realizarán las tareas más divertidas, las más atípicas, pero aquellas  que exigen mayor concentración y esfuerzo a veces son postergadas. Si motivamos el cambio de este orden es probable que la mayor energía la vuelque en la tarea que requiere mayor esfuerzo y cuando ya estén cansados puedan realizar las otras que las realizan con mayor facilidad. Así evitamos que el cansancio se asocie con los deberes. Sin embargo, si notas a tu hijo realmente agotado, ofrécele un vaso de agua, o  levantarse para despejarse un momento, tal vez cambiar de actividad por 15 minutos, o conversar un poco sobre la tarea que está realizando para que note tu interés y luego  retome sus deberes.
Esta pauta debe ser una constante y se debe verbalizar cuando los padres también se vean en esta situación, compartiendo con ellos la disyuntiva, para luego escuchar sus ideas y orientarlos o felicitarlos según sea su respuesta.
BAJEMOS LA TENSIÓN
El tiempo es un factor clave, no hay forma de dividirnos para apoyarlos tanto como nos gustaría; por otro lado están los padres que piensan que ellos solos deben hacer las tareas- sobre todo cuando los hijos son más grandes- porque cuentan con la capacidad de hacerlo y porque ellos mismos muchas veces ya no permiten el acompañamiento total de los padres, siendo esta una manera de demostrar la autonomía que tanto buscan.
Cuando los padres llegan de trabajar están exhaustos y continuar la actividad mental de lectura o problemas de matemáticas que muchas veces ya ni recuerdan cómo resolver, son un verdadero martirio para muchos; otros están sorprendidos del nivel de sus “pequeños” y se sienten cortos al no poder resolver las dificultades de sus hijos, sobre todo cuando se supone que papá  o mamá lo saben todo.
Por cualquiera de estas causas los padres actúan con actitud evasiva frente a las tareas, es aconsejable darse un respiro y buscar un momento para revisarlas porque es un indicativo directo para ellos de cuanto nos interesa lo que hacen, revisar la agenda o cuaderno de control es también muy importante pues se trata del único medio de comunicación con el colegio.
Las tareas no pueden convertirse en un momento de batalla, donde tanto padres como hijos tienen actitudes opuestas, por el contrario debe ser momento de oportunidades para generar vínculos, así no estés presente cuando él realiza las tareas, una llamada a la hora establecida supone un mensaje: “aquí estoy, iniciemos la tarea, yo también haré lo mío y luego te llamo para contarte cómo me fue” y otra llamada a la hora de finalizarla supone: te felicito por hacer tus cosas bien, eso me pone muy contenta/o, yo también voy a terminar y nos veremos en casa”
Cuando los niños están muy pequeños realizan pocos trabajos y simples a nuestros ojos, pero para ellos supone mucho esfuerzo, aquí la clave es realizar las tareas de forma lúdica, no hacerla por ellos, cada paso es necesario, pegar, recortar, embolillar, moldear, rasgar, pintar, etc. Aunque tú veas que él puede hacerlo mejor, ofrécele otra hoja para que trabaje nuevamente, pero no corrijas la tarea que realizó para la profesora, así aprende a equivocarse y a practicar si es necesario; no borres, ni arranques hojas, eso le alimenta la inseguridad al ver tu desaprobación en su esfuerzo.
La profesora conoce el estadío de cada niño y sabe cómo trabaja y qué se espera de él, no se preocupen que ninguna maestra espera perfección, ni que sus niños realicen las cosas como un adulto.

¿QUÉ HACER?
·         Lo primero es la decisión; y no justificar nuestra distancia, si lo decides esfuérzate por asumirlo.
·         Paciencia, pues los niños no van a nuestro ritmo y la tarea no tiene como objetivo que sean realizadas a la perfección ni en tiempos récord. Tu también estás aprendiendo en esta nueva etapa , tampoco te exijas al punto de no cometer ningún error, simplemente disponte a aprender  y mejorar a diario.
·         La tarea no es de los padres, es momento del desarrollo de sus hijos, acompáñalos en este proceso pero permítanles hacerlo con errores y todo.
·         No hacer las tareas por ellos, hay casos en que los niños grandes no van ni para adelante ni para atrás si no es con sus padres.
·         Nunca culpe a la profesora, ella sabe la capacidad que tiene su hijo y da indicaciones determinadas en búsqueda de varios aprendizajes, no es solo el contenido. Ayudemos a estos logros.
·         Los padres no estamos para cuestionar a los profesores, colegio y menos para enfrentar o amenazar a los hijos diariamente.
·         Crear hábitos, horarios, lugar, tener materiales a la mano, evitar distractores (como la televisión o la música perturbante).
·         Permitir que ellos se preocupen por asumir sus horarios en casa, es enseñar a organizarse,  no te adelantes a dar indicaciones y planearlo todo.
·         Si estás en casa, acompáñalo realizando alguna tarea tuya, o lectura personal, este será un tiempo juntos pero cada uno realizando su “tarea
·         Si hay dificultades préstale atención para que te considere su apoyo, pero no hagas las cosas por él recuerda que este aprendiendo y debe valerse por sí mismo.
·         Cuando termine, otórgale tiempo libre para realizar actividades distintas.
·         Premia la actitud responsable de tu hijo, sin postergar este reconocimiento para motivarlo. Pueden realizar acuerdos, si todo va bien ir al cine el fin de semana,  o estímulos de bajo costo, como tener un fin de semana especial, haciendo cosas distintas de los otros días, jugar en el parque, invitar un amiguito a casa, etc.
·          Hacer un compromiso para visitar a los profesores de manera regular y recibir orientaciones a tiempo para guiar a tu hijo en su desempeño. Si solo asistes a recoger la libreta, no podrás cambiar esos resultados.
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APRENDEMOS PARA LA VIDA

Las estrategias para motivar a los hijos son múltiples, pero siempre debemos partir de un diálogo, que es diferente a una exposición, de porqué es importante hacer la tarea.
Se dice que se enseña para la vida, ¿qué tienen que ver mis cursos con la vida?
¿Acaso la vida no es esfuerzo, autodisciplina, vivir con valores, superación, entrega, saber que cada cosa tiene su momento, tener actitud y tomar decisiones? ¿Cuánto de esto aprendimos en el colegio, o con las tareas?
Los aprendizajes que obtenemos en el colegio nos sirven para la vida, porque no solo aprendemos contenidos, (que muchas veces no logramos recordar en su totalidad) además aprendemos de procedimientos, actitudes, valores, hábitos, etc; y  las tareas nos ayudan a reforzar todo ello. Así cuando estamos cursando el nivel inicial, las tareas que son actividades simples usando las manos y el cuerpo, nos ayudaran a realizar un óptimo desempeño en las siguientes etapas, como la lectura, la escritura, el cálculo, etc. En el nivel primario las consignas son más elaboradas pues se supone que el niño puede seguir indicaciones y realizar el descubrimiento y las soluciones; y en la secundaria la investigación e innovación será una de las constantes porque los preparan para la etapa universitaria.
Todas estas capacidades se desarrollan durante muchos años en un binomio que no se puede disociar: colegio y casa. La práctica genera habilidades, hábitos y virtudes que se aplican diariamente y las tareas son una oportunidad para ello, aunque nuestros hijos no lo noten.
Los padres tenemos que mostrarles con ejemplos diarios que también nosotros asumimos tareas y no lo haces por una calificación “2O” o un “AD”, sino por responsabilidad, que aprendimos desde muy pequeños y ahora ya nos podemos organizar para provecho personal, por ejemplo:
Si eres de los que llega muy tarde a casa, pídele que te deje su agenda para que él sepa que al finalizar tu día, lo primero que haces llegando a casa es interesarte por él, establece un lugar para que la deje (puede ser tu mesa de noche) y a la mañana siguiente llévaselo firmado mencionado lo que has leído, así le enseñas el valor de las tareas y de la responsabilidad de cumplirlas. NO dejes de alabarlo en sus esfuerzos y sus logros, ponte siempre en su lugar, destacando lo que hizo y no lo que dejo de hacer o hizo mal.
Les dejo una última tarea:
1.- Vea el aspecto positivo de las cosas y la oportunidad que le ofrece este nuevo aprendizaje y hagamos de esta etapa de tareas una experiencia positiva.
2.- Reenvía este artículo para darle UNA MANITO a otra persona y así otro también lo tendrá de tarea.

MADRES ADOLESCENTES (2013)

Que les parece si en lugar de comprar algo de la campaña millonaria que se monta por el día de la madre, compramos un artículo de aseo para regalar a una mamita que no conocemos pero que sabemos que lo necesita.
Ellas son las madres adolescentes que se albergan desde la gestación hasta que cumplan la mayoría de edad.
Afrontan una serie de dificultades propias del embarazo y otras externas que no pueden controlar pero quisieran mejorar. En este sentido UNA MANITO las visitó y conversó con ellas para recoger sus opiniones; nosotros les ofreceremos talleres vivenciales para apoyarlas en la tarea de ser madres y a su vez orientarlas en diversos temas que a temprana edad pueden significar un cambio positivo.
AVANCE DE LAS DONACIONES
Nos piden apoyo con materiales de aseo y vamos a acudir una vez más a las personas que confían en nosotros y siempre nos contactan para ofrecer su ayuda.
Esta vez necesitamos recolectar:
  • papel higiénico
  • toallas húmedas
  • shampoo para bebes
  • detergente
  • jabón para bebes
  • pasta dental
  • cepillos dentales
  • shampoo para las madres
  • jabón de tocador
  • pañales
Contamos contigo! la fecha máxima de recepción de donaciones es el 9 de mayo 2013

 

LOGRO:
40 jabones de tocador
46 jabones para bebes
154 toallas higiénicas
33 paquetes de toallas húmedas
1 caja de sachets de shampoo para bebes
22 frascos de shampoo para adulto
13.5 kilos de detergente
239 pañales (diversas tallas)
23 frascos de shampoo para bebes
4 barras de jabón para lavar ropa
48 rollos de papel higiénico
 
Nos hicieron llegar adiconalmente algunos regalos más y cada mami recibió un estuche de cuidado personal y una lata de galletas danesas. 
Muchas gracias  a todos por sumarse!!

 

PERIODO DE ADAPTACIÓN

Entre las 12 y 1pm es hora de salida de los más pequeños, observamos a muchas madres preguntar: ¿qué hiciste hoy día? Y el entusiasmo se desvanece ante la respuesta de sus hijos: -“nada”- este escenario tan recurrente y las preguntas recibidas en torno a este tema me animan a desarrollar este artículo.
Muchos me preguntan: ¿qué es lo que hace mi hijo en el nido? ¡ni siquiera llevan tareas a casa, después de haberme solicitado un sinfín de útiles escolares! y la profesora solo responde: “están en período de adaptación” ¿qué es exactamente esto?
“Período de adaptación” es un tiempo especial para docentes y niños, que sin duda queda en el recuerdo del cómo iniciaron el año y es el punto de partida de las metas que la profesora señale para el grupo y para cada niño individualmente.
A pesar que la maestra puede tener muchos años de experiencia cada grupo de niños le inscribe un sello distinto, pues ninguno es igual a otro, ella aprenderá de todos y todos de ella, con una dosis muy grande de emoción, alegría, energía e ilusión.

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Cuando los más pequeños inician las clases:

Si tenemos un niño pequeño que iniciará clases en el nido por primera vez, debemos tener mucha paciencia con él, cada niño es distinto, no intentes compararlo con su amigo, vecino ni hermano, el ritmo de la adaptación no está en función a tus quehaceres laborales, está en función a que este cambio de ambiente no sea muy drástico para él, ¡ayúdalo!
Cuando nosotros cambiamos de trabajo, necesitamos hacer bien nuestras funciones, pero no podemos desempeñarnos como si conociéramos bien el sistema de la empresa, cada rincón de la nueva oficina, ni a nuestros compañeros como las viejas e incondicionales amistades. Sabemos que son personas dispuestas a conocernos, pero  tomará un tiempo para que esto suceda a medida de que ambas partes hagan esfuerzos para ello.
De igual manera cuando nos mudamos, no podemos pretender saber donde están guardadas nuestras cosas como en la anterior casa, ni hacer las compras donde habitualmente las hacíamos, pues el esquema que era familiar para nosotros ha cambiado; estos son ejemplos simples para demostrarte que, si tú eres consciente de los cambios y necesitas un tiempo, tu hijo que no es tan maduro como tú también lo requiere.
Todos los cambios que se producen a lo largo de nuestras vidas, son producto de decisiones elaboradas previamente y exigen un período de adaptación, que debe ser paulatino para nuestra mejor integración. El colegio no es la excepción, y esto determina que los padres deben proporcionarle seguridad al niño escuchándolo, observándolo y hablando con él.
Una buena adaptación, supone un desempeño óptimo durante el año escolar, de ahí la importancia que tiene y la necesidad de respetar los ritmos individuales, entonces no es que “no se haga nada” pero ¿por qué apresurarnos con tareas si debemos asentar bien las bases? Es decir, poner énfasis a la adaptación, en un período razonable de tiempo, esto significa establecer normas de convivencia armoniosa, conocer las habilidades y debilidades de cada uno, que conozcan a la profesora que estará con ellos durante el año, y ella a nuestros hijos, enlazando vínculos afectivos necesarios para el aprendizaje.
Luego de esta etapa se convocará a reunión de padres en donde se recopila información respecto al entorno familiar, y se exponen las pautas de trabajo que se realizarán durante el año, además de algunas recomendaciones para facilitar la adaptación si fuera el caso.
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¿Cómo podemos ayudar?
  •  Conversar con el niño, acerca del horario que permanecerá fuera de casa, y CUMPLIRLO de manera que no se sienta sorprendido ni “estafado” al llevarlo al colegio.
  • Recibirlo con muestras de afecto, sobre todo cuando lleve un reconocimiento de logro, sean sellos, stikers,  recuerdos,o felicitaciones, prémialo con un gran abrazo.
  • Conversa con él sin necesidad de convertir su bienvenida en un interrogatorio, permite que te cuente que es lo que más y menos le gustó del día, convérsenlo en familia.
  • Procurar un descanso adecuado en la calidad del sueño y las horas que debe dormir, esto evitará que relacione la fatiga con ir al colegio.
  • Desayunar adecuadamente sin prisas ni llantos, menos aún delegar el desayuno al colegio.
  • Evita llegar tarde a recogerlo, esto genera mucha ansiedad e inseguridad en el niño.
  • Si se quedó triste en el colegio, no intentes constatar durante su recreo si lo superó porque harás que este ansioso. Lo más seguro es que ya está calmado.
  • Mantener contacto permanente con la profesora quien le informará acerca de sus progresos.
  • Es importante dejar los datos actualizados, dirección, teléfonos, en caso de requerir contactar a los padres o apoderados.
  • Lleva una muda completa por cualquier incidente que le ocurra, así evitarás que se abochorne ante alguna eventualidad y lo supere con naturalidad.
Ahora que ya sabemos que importante es este período para nuestros hijos, dale UNA MANITO haciendo todo lo posible por hacer que esta etapa sea armoniosa en casa y colegio.