¡¡YA SOMOS PADRES!! …¿QUÉ PASO CON NOSOTROS?

Esta pregunta es muy frecuente, a veces ni siquiera la planteamos pero vivimos cuestionándonos esto en silencio: ¿qué nos paso? “ya no es igual”, “no tenemos tiempo”, “tal vez ya no me quiere” “habré cambiado mucho”…y muchas frases más nos asaltan cuando nos convertimos en padres y llegan los múltiples cambios a la vida de la pareja.

¿A QUÉ SE DEBEN?

Nuestra vida cotidiana cambia mucho cuando nos convertimos en padres:

  •   Dejamos de pensar en “tú y yo” para centrarnos en nosotros o a veces… solo en “ellos”
  •   Dormimos menos, y esto nos agota reflejándose en nuestras actividades diurnas.
  •   Celos al sentirse desplazado (a) en la atención y tiempo de la pareja por el hijo o porque el hijo    prefiera estar más con uno de ellos.
  •   Angustia por la inserción de una cuidadora en la casa durante el tiempo de ausencia de los padres.
  •   No vivir solos y sentirse invadidos por los consejos de los familiares para guiar a la pareja.
  •   Sentir menos apoyo de la pareja en el momento que más se requiere.
  •   Contar con menos tiempo para conversar.
  •   Manifestar menor interés sexual.
DEPENDE DEL ÁNGULO QUE LO VEAS:
Antiguamente se establecía que las madres SOLO debían dedicarse a la crianza de los hijos, y eran las únicas responsables de su formación: Hoy participamos en todo juntos, tanto dentro como fuera de la casa. Esto ha permitido que el varón se vincule más y mejor con la titánica labor que supone criar a un hijo, pero no debemos dejar de lado nuestro tiempo, en donde podemos expresar aquello que  necesitamos que el otro sepa de nosotros, sin reservas,  llegar a acuerdos, respetarlos y establecer espacios de crecimiento a nivel pareja.
Existen cosas exclusivas que cada padre realiza pero que no exime del apoyo del otro, por ejemplo, cuando la madre está dando de lactar al bebe, esta actividad laxa a la madre y la agota por la frecuencia de la alimentación, sobre todo cuando son pequeños, casi cada 2 horas durante las 24 horas del día, ella estará en actividad, sin embargo los padres bien podrían apoyar con el cambió de pañales, o haciéndoles “botar el chanchito” o alcanzando un vaso de agua a las madres que necesitan beber abundante líquido sobretodo en periodo de lactancia; de esta manera se evita validar pensamientos que sugieren una distancia o poco interés por ella y el bebe.
De igual manera el padre que desea  vincularse con la crianza de sus hijos, muchas veces percibe que no está “apto” para hacerlo, y es descalificado por la madre u otros familiares: con frases como “así no” o “tú no sabes” alimentando sentimientos negativos que también los hacen pensar que está fuera de la familia y mellan su interés por desarrollar su paternidad.
Todo esto convierte cada situación minúscula y cotidiana, en una potencial discusión entre papá y mamá, pues las distancias en la pareja han aumentado debido al concentrado esfuerzo de ser buenos padres, que a su vez generó falta de tiempo juntos, y lamentablemente atribuimos el origen de este mal rato a la paternidad, sin darnos cuenta de que existen varios factores alrededor de la vida de padres ( cansancio, estrés, dinero, preocupaciones, salud, etc) que nos nublan la mente y nos hacen reaccionar, lamentablemente con la persona más cercana y querida. Solo basta darse tiempo para dejar solo por un momento de ser padres y reencontrarse con la pareja,  Si ambos se ayudan entre si ninguno asumirá que “hace demasiado” sino que comparten todo a medida que crecen como familia.
Si se sienten agotados, es muy válido darse una pausa y regresar con más fuerza en cualquier aspecto de la vida, este no es la excepción, renuévense!
EL REENCUENTRO:
Buscar a la pareja que hay dentro del padre o la madre que siempre está con nosotros no es muy difícil, y puede ser muy emocionante. Tal vez ni siquiera te has percatado que hace mucho que no salen a una “cita” pues la han cambiado por “compromisos laborales” Si al leer este artículo notas que se ha generado cierta distancia entre ustedes, pues no esperes más y da el primer paso. Observa todas sus virtudes y busca un momento para que tu pareja sepa que estuviste pensando él o ella. Siempre digo que no hay recetas mágicas para relacionarnos, pues somos seres humanos y cada uno es una variable distinta, pero algunos consejos te dejo que tal vez te puedan ayudar a mantener y fortalecer tu relación.
  •     Evitemos la interpretación de las cosas y comuniquemos con claridad lo que sentimos y pensamos.
  •     Busquemos el momento y lugar adecuado para hacerlo.
  •   Comprendamos que las dificultades las están atravesando juntos, sin sentirse ajeno a ello.
  •   Cambiemos la critica por  la comprensión
  •   Tomemos acuerdos en base a lo que hemos escuchado uno del otro. Respétenlos.
  •   Dediquen un espacio del día para ustedes, en donde queden fuera las preocupaciones de casa y el trabajo y fortalezcan su relación
  •   Reflexionen sobre las emociones y necesidades de ambos, sean honestos.
  •   Tengan palabras cálidas entre ustedes para fortalecer los lazos de amor.
Convertirse en padres es maravilloso, se revela ante nosotros la inmensa capacidad de amar sin límites con la que estamos dotados, este evento en la vida de los padres no puede nublar el amor que dio origen al ser.
Para cerrar este artículo queremos brindar un momento de especial conexión, ofreciendo una cena para dos a la pareja que basada en este articulo, nos comparta brevemente su experiencia.
Puedes escribirnos al correo de contacto hasta el día 13/11 al día siguiente publicaremos las historias recibidas para que sean leídas y elegidas por nuestros lectores.
La  ganadora será aquella que al finalizar obtenga mayor votación.(cierre de la votación 20/11).
(Cualquier consulta a través de facebook )
Es tiempo de compartir, recordar, renovarse, replantear, construir , reforzar , reencontrarse y disfrutar.. UNA MANITO invita!

SER AMIGO DE LOS HIJOS – 2

SER AMIGO DE MI HIJO NO ES MALO…                                                            

Yo diría que no es conveniente, simplemente por una cuestión de roles, y de lo que se espera de ti en cuanto a que eres padre o madre, ser amigo no es un estilo de paternidad, no confundamos.
Tu hijo ya tiene amigos, los eligió por algo, de hecho comparten muchas cosas, intereses, edad, sueños, inquietudes, horas de actividades de estudio y/o de juego, en otras palabras desarrolló afinidad con ellos, por lo cual hace una distinción entre sus conocidos, compañeros y amigos, en ese grado de importancia.
Como notarás con los padres no se comparten los mismos  intereses, justamente porque no tenemos la misma edad, eso hace que seas una persona privilegiada, porque cuentas con la experiencia que lo pueda guiar, contener y centrar cuando lo necesite.  Tú no fuiste elegido por tu hijo, como cuando escoge un amigo, él  te distingue porque eres una figura de respeto y un referente que le brindó y brinda seguridad y confianza.
Confundir estos roles pueden traer consigo varios efectos colaterales que no advertimos cuando nuestros hijos son pequeños, pero que se van reservando para hacerse notorios cuando lleguen a tener más edad.

Así vemos que hay serias dificultades en los niños a partir de los 10 años a comprender que la autoridad viene de los padres y no de ellos mismos, dado que siempre estuvieron acostumbrados a ser consultados en las mínimas decisiones, con el afán de hacerlos participar y sentir su opinión; pero opinar y participar no es decidir, y cuando los hijos crecen las decisiones son cada vez más serias, aquí surge el reclamos y el enfrentamiento al no ser consultados como de costumbre.
Si hablamos de la adolescencia, la gran mayoría de padres tiene la misma dificultad pero más profunda, y se refleja en el pobre manejo de las situaciones difíciles, justamente para evitar tener mayores problemas, lo que origina que este factor siga creciendo como bola de nieve hasta llegar a la siguiente etapa, en donde ya no se distingue quién es el padre y quien es el hijo, de modo tal que es el hijo quien decide y exige a los padres que se haga su voluntad.
Ciertamente escucharlos permitirá que puedan ser guiados en su pensamiento, y criterio, lo cual es bastante bueno además de estrechar mucho los vínculos entre padres e hijos, pero siempre dejando en claro que hay ciertas cosas que solo los padres  pueden y deben decidir, y siempre será lo mejor para ellos.
RECUERDA:
Tus hijos acudirán a ti, no porque te muestres con actitudes propias de un menor, sino porque notan que tú tienes la estabilidad que ellos necesitan y no la consigue entre sus amigos que también están confundidos o faltos de experiencia. Aquí lo importante es estar siempre cerca de ellos, pendiente de sus quehaceres y sus intereses y mantener la comunicación fluida; es un reto muy grande sobre todo ahora que el tiempo es mezquino con todos;  pero es una decisión importante si intentas ser una mejor versión de ti mismo cada día.
Conocer todo el entorno de tus hijos es bueno, sus amigos, los padres de sus amigos (que serán en muchas ocasiones tus amigos también) y favorecerá la comprensión de su “mundo” con la luz de tu experiencia, la que permitirá distinguir las bromas de las cosas serias, los juegos de los problemas, y lo más importante fijar límites para que apelando a la confianza y comprensión de ambas partes tu hijo sepa que hay cosas que son no negociables, esta es también una manera de brindar amor, porque estás formándolo y esa tarea es la que corresponde ineludiblemente a los padres, no a los amigos.
Respeta sus espacios, no pretendas que al invadirlo serás más cercano a ellos, los errores comunes de los padres que quieren ser “amigos de sus hijos” inician con asumir que ellos tienen la misma edad y viven las pequeñas dificultades de sus hijos como grandes dificultades propias; también es favorable que ellos aprendan de cada crisis, sabiendo que cuenta con el  apoyo de sus padres.
No olvidemos que al formarlos estamos ayudándolos a cimentar sobre valores su identidad, y es necesaria la guía de un adulto que lo centre, que sea su soporte y contención, que lo ayude a discernir, a socializar, favoreciendo su auto control, asumir las consecuencias como parte de la responsabilidad de las decisiones tomadas  y a crecer emocionalmente equilibrado. No podemos esperar que siendo pequeños comprendan nuestros objetivos, pero ser “amigos” no cambia este asunto. Probablemente reconozcan con el paso de los años y la madurez que los acompañará a partir de las experiencias,  que tienen en sus padres no amigos incondicionales y cómplices, sino mucho más que eso, ellos apreciarán su labor, el  esfuerzo y amor que recibieron de sus padres.

SER AMIGO DE LOS HIJOS – 1

 

Hace unos días estuve escribiendo este artículo, basada en la experiencia que tengo en el trabajo con familias y la necesidad que veo en ellas; lo terminé y estuve esperando que “mi dibujante” creara la imagen para este tema; en ese lapso tuve una experiencia muy rica con mi hija menor que justamente se enlaza con este artículo y quiero compartirla.
Que detalle tan tierno

Ambas teníamos miradas diferentes sobre un mismo hecho concreto, lo cual es bastante normal, pero la conversación se fue acalorando y yo notaba cómo iba trasformando su mensaje en formas y contenidos que no son parte de una sustentación de ideas; si yo olvido que ella es mi hija- para considerarme convenientemente su amiga-  entonces se inicia una discusión que puede ser lamentable antes que constructiva, y es que ahí está el asunto; no olvidar que somos padres, y que siempre estamos formando. ¿Cómo termino?: nos calmamos,  nos escuchamos y hablamos, la deje sola un tiempo y vino a mi buscando un abrazo, en medio de éste me dio un papel curiosamente doblado, lo abrí  y oh sorpresa! … decidí que ese regalo sería la imagen de este artículo.

Como madre no puedo negar que me dolió discutir con ella, porque su actitud no es usual, sin embargo, actuar de manera descontrolada – como muchas veces terminan las amigas – no ayuda y solo genera más reacciones negativas en ambas. Esta sensación tan ambigua de sentir, por un lado, que debes reaccionar ante la molestia y mostrar tu autoridad y por otro, darte cuenta que estás enseñando a sobrellevar una situación, y que mostrar tu autoridad implica tener el control; porque más adelante ellos aplicarán en sus vidas esta forma de manejar los conflictos, es todo una aprendizaje para los padres.
Más allá de mi molestia y tristeza mezclada, me quedó la incertidumbre de saber si ella me entendió, no podía sentirme culpable porque soy consciente que formar no es fácil y estas situaciones son  parte de ello. Al leer la frase al interior de su regalome quebré, pero me hizo entender cómo ella percibe las cosas y ese reconocimiento es muy valioso si viene de un hijo.


 Me sentí muy feliz por nosotras dos – a pesar de lo triste y doloroso que fue el evento-  ver cómo estamos aprendiendo juntas siempre con respeto y amor, y sobretodo que tenemos claro qué esperamos una de la otra, sin límites en el amor, pero si para el respeto que se traduce en la conducta diaria, lo que me deja en claro que no soy amiga de mi hija, sino mucho más que eso, soy su madre.


SOY AMIGO DE MI HIJO
 
Se escucha muy frecuentemente esta frase como si fuera un signo distintivo de “mejor papá “o “mamá moderna”, pues los padres suponen que cuentan con información de primera mano, en lo que corresponde a sus hijos y esto genera mayores y mejores vínculos con aquellos que solo son “padres de sus hijos”.
Este deseo de cambiar el rol de padres por el de ser además amigos de sus hijos, probablemente tenga relación con la imagen que ellos mismos tengan de la paternidad y hoy desean realizar ciertos cambios a su rol de padres.
Experiencias de hijos cuyos padres reprimían sus opiniones o los reducían en libertades y hasta excesos de control, generan que estos hijos crezcan con ciertos pendientes que les urge cambiar cuando tienen su propia familia y crean nuevas formas de relacionarse con sus hijos.

LA OPOSICIÓN:

 
Me conmovió mucho

Si deseamos elaborar un perfil de padre o madre, es porque tenemos argumento a favor de esta postura que sería bueno analizar para poder hacer un proceso personal más enriquecedor. Respondiendo las siguientes preguntas con sinceridad podrás notar si tu ideal se genera por ideas adquiridas de tu entorno social o algunas heredadas de tu familia de origen, estas últimas muchas veces nos llevan a tener un comportamiento de oposición, por ejemplo: 

  • ¿Me gustaría ser un padre o madre joven?.- Esta es una decisión tuya porque la mayoría de tus amigos ya tiene hijos, heredada  si tuviste padres jóvenes y te parece que es favorable esa experiencia, o por oposición si tienes  padres mayores y deseas cambiar ese aspecto en tu experiencia de paternidad.

Ahora a pensar :

  • ¿Me gustaría dar confianza a mis hijos para que me cuenten todo?.
  • ¿Me gustaría que mis hijos tengan libertad de acción y decisión?
  • ¿Me gustaría que mis hijos me respeten y no que me tengan miedo?
  • ¿Me gustaría que sientan que su opinión es importante para mí?
  • ¿Me gustaría que intenten nuevas actividades que yo no he realizado?.
  • ¿Me gustaría expresar mi amor verbal y físicamente sin problemas?
 
Si vemos que gran parte de nuestras respuestas son adquiridas, probablemente sea porque estamos atentos a las posibilidades de mejora al observar  nuestro entorno, muy bien, eres de los valientes!
Si en cambio notamos que nuestras respuestas van más por el lado de lo adquirido por herencia, quizás se deba a que eres una persona agradecida con todo lo que recibiste, pues sin duda somos la suma de todo el esfuerzo que nuestros padres hicieron para formarnos, y eres de aquellas personas que cuenta con la seguridad de dar pasos similares, no iguales, porque siempre vas a querer mejorar aquello que aprecias como regalo. Tu eres de los agradecidos!
Si la mayoría de tus respuestas van dando cuenta que nuestra postura es más la de oposición, debemos tener en claro qué es precisamente lo que no nos gustó, y ser sinceros con nosotros mismos:¿ había otra alternativa para mis padres?¿ Fue desconocimiento? ¿Fue falta de oportunidad? ¿heredaron ellos esta forma de crianza?
Y muchas preguntas más que nos dan cuenta que ningún padre o madre piensa en dañar a su hijo, sin embargo a veces permitimos que las circunstancias avalen nuestros errores, la gran pregunta para ti es ¿ También tu seguirás cometiendo el error? Si estás dispuesto a ser una mejor versión de ti mismo, eres de los valientes, agradecidos y resilentes!!
 

Te dejo esta tarea para analizar, resolver y compartir en familia,  tal vez te des tiempo de retomar temas que te das cuenta tienes pendientes con alguien más, en breve publicaré la segunda parte de este artículo.    CLICK AQUÍ PARTE 2

 

“LOS PREPARATIVOS NAVIDEÑOS”

 

Ya se acerca la Navidad, y con ello llega a nosotros la sensación de vivir días más cortos, pues nos llenamos de compromisos en todo nuestro entorno.
Las  campañas navideñas cada año se adelantan más, y nos proponen conseguir la felicidad regalando muchas cosas; entre una empresa y otra pugnan por la mejor oferta, haciéndonos sentir que se acerca el tiempo de compartir, pero ¿ Qué compartimos?
Nuestros sentidos se activan y nos indican que la Navidad se aproxima, todo luce muy alegre y brillante,  en la calle, las tiendas, y en casa nos esmeramos por decorar y vivir la alegría de esta fiesta.
Ese ambiente que estás creando para ofrecer a tu familia, la sensación de alegría y festividad debe partir del interior de nosotros mismos; y para ello es necesario prepararnos también sacando el polvo de nuestras paredes interiores y decorando nuestro exterior con una inmensa sonrisa que demuestre el espíritu de celebración que quieres compartir.
No basta llegar al 24 de Diciembre y esperar la noche buena, para vivir la Navidad, acaso no se trata de la celebración de la llegada del niño Jesús a la tierra?
Cuando sabes que llegará un niño a tu casa no esperas que su nacimiento te ponga en apuros, lo vas preparando todo porque es importante y además  las personas más cercanas se involucran con este acontecimiento por que comparten esta alegría contigo.
De igual manera cuando llega Jesús cada Navidad,  nos preparamos externamente con una serie de signos alusivos y extiendes esa alegría a los demás. En nuestro interior ocurre algo similar, preparamos nuestro corazón para recibirlo como se merece y lo hacemos viviendo el Adviento en familia.

 

¿EN QUÉ CONSISTE EL ADVIENTO?
El Adviento es un tiempo especial de preparación (4 semanas antes) de la Navidad. Durante cada domingo se reúnen las familias para compartir alrededor de la corona de Adviento, un momento  muy significativo y valioso.
¿QUÉ NECESITO?
Una corona de Adviento, 4 velas moradas,  4 velas rojas, 1 vela blanca, una biblia, encendedor o fósforos y llevar la mayor alegría que puedas para compartir con tu familia.
¿CÓMO LO HAGO?
  • Todos los domingos a la misma hora que escojas hacer la celebración de Adviento, deben estar todos presentes alrededor de la corona.( con quienes deseas compartir este tiempo de adviento) Ubica la corona en un lugar central de la casa.
  • Puedes delegar a los participantes ciertas tareas, por ejemplo apagar la luz, leer, encender la velas, el más pequeño puede soplarlas, etc, así todos participarán de manera más activa
  • Cada vela tiene un significado en torno al cual compartirán experiencias y opiniones, es momento de abrir los corazones y hacer promesas. Estas promesas nos llevan a mejorar nuestra actitud durante el tiempo de espera de Jesús y nos permite vivir realmente un cambio que celebraremos el día de Navidad.
Este año el  primer domingo de adviento será el 03 de diciembre  y encenderemos únicamente la vela de la ESPERANZA. 
Semanalmente publicaremos la celebración que corresponda a cada domingo y llegaremos juntos a la Navidad.
Haz click para leer  en el número de semana que te encuentras, ahí  te detallamos como hacer paso a paso la celebración en casa, puedes imprimirla para guiarte con los significados y las lecturas, todo es  muy sencillo pues está adaptado para que lo puedas compartir con los pequeños en casa.  Anímate!!
Vamos preparándonos y uniéndonos en familia, hagamos que este tiempo sea muy especial y significativo para todos, compartiendo lo mejor de nosotros mismos con las personas que amamos.
CLICK E LA SEMANA QUE DESEAS LEER:
“SEMANA 1”
(03  diciembre)
“SEMANA 2”
(10 diciembre)
“SEMANA 4”  
(24 diciembre)     

LA INCLUSIÓN EDUCATIVA

¿Te ha sucedido que no recuerdas el nombre o apellido de un compañero de clases, pero si lo recuerdas por el apodo que tenía? ¿O tal vez lo traes a tu mente cuando te dan detalles que tienen que ver con sus características físicas?. Esto suele darse a menudo, pero no nos percatamos que esta situación  es  alimentada por nosotros  y genera en la persona, blanco de nuestras burlas, huellas difíciles de superar, que por lo general se arrastran a lo largo de su vida y tienen consecuencias en su desenvolvimiento social.
En el caso de niños con necesidades  especiales, es más notorio aún y quisiera que reflexionemos al respecto.
Los padres envuelven de amor a estos hijos, y dependiendo del caso, harán lo posible por conducirlos en un ambiente adecuado y estimulante para ellos; sin embargo estamos dentro de un mundo de gente “promedio” donde el que no calza en él simplemente está fuera y por ello es blanco de burlas, y de nulas consideraciones como si se tratará de una “infra persona”.
La consideración  a las personas con necesidades especiales, tiene que ver mucho con el nivel de educación y la poca capacidad de la gente “normal”; suena irónico pero, ¿a quién entonces le falta capacidad o educación? 
CAPACIDADES Y NECESIDADES
Existen múltiples situaciones en la vida que permiten conocer a personas con necesidades especiales, vecinos, parientes, amigos, compañeros de aula, trabajadores, y en ellos – por lo general – vemos las necesidades y no siempre apreciamos sus capacidades.
A veces podemos darnos cuenta de sus necesidades porque es evidente un aparato ortopédico, una característica física peculiar, pero en otras ocasiones no se evidencia nada externamente, pues cuentan con una inmadurez cerebral. Existen varias dificultades entre las físicas, mentales y de conducta que demoraríamos mucho en listar, sin embargo quisiera hacer una generalización de las capacidades que a veces no distinguimos:
No se inhiben.-  A los padres de niños especiales les gustaría que sus hijos puedan superar esta conducta para que tengan mayor control de sus acciones, (entrando en el patrón promedio). Es una característica que mucha gente quisiera tener porque no se atreven a intentar muchas cosas, teniendo la posibilidad de hacerlas.
Reconocer a los demás.- Si te pones en el lugar de ellos, te darías cuenta que no todos se alegrarían al reconocer tus características de persona especial: se alejan, los evaden, los ignoran, porque simplemente desconocen cómo tratarlos. Sin embargo, ellos sí  reconocen los sentimientos e intenciones de la gente que los rodea, apreciando las actitudes positivas que los hace sentir tan bien.
Son afectuosos.- Esta capacidad la tienen porque los padres los colman de amor y de eso están llenos, por eso brindan amor a los demás. Las expresiones afectivas como abrazos, besos , “te quiero” “gracias”, brotan con facilidad hacia todo su entorno, y a veces no nos sentimos cómodos porque tristemente no estamos acostumbrados a ello.
Esto nos hace notar que sus capacidades son muchas veces nuestras necesidades y sin embargo, el blanco de burlas son ellos, porque nosotros si podemos ocultar nuestras necesidades y enmascarar nuestros sentimientos, y lo peor de todo es que creemos que esta “facultad” nos hace “mejores”.
Nacer con características especiales, determina cuidados diferentes pero un trato y consideración igual que cualquier otra persona, por que nadie nace sin dignidad.
LA INCLUSIÓN EN LOS COLEGIOS
La inclusión educativa determina que todos los niños deben contar con el beneficio de la educación sin hacer distinción alguna, cuando se tiene necesidades especiales, se tratará de manera especial pero no se le apartará o condicionará su participación dentro del colegio.
Esto estimula al niño con necesidades especiales, a aprender dentro del contexto social del ambiente que le rodea. Si reconocemos que tiene ciertas dificultades y aislamos al niño, lo más probable es que no aprenda nada porque estamos negando un entorno de aprendizaje, y si juntamos a un grupo de niños con necesidades especiales ¿cuál será el entorno del que aprendan?
Por ello, la propuesta inclusiva de la educación, supone integrarlos en aulas comunes, donde los niños se vinculen entre ellos y aprenda unos de los otros. Como resultado  estos niños “especiales” asimilan y se sienten mejor porque están en un entorno estimulante, y los “niños normales” aprenden aquello que a la sociedad le falta: quererlos y valorarlos como personas. 
De estas personitas se puede aprender muchas cosas: la fuerza y perseverancia que tienen y disponen en cada cosa que emprenden, su inocencia y confianza, el no postergar los sueños, la disposición de vencer dificultades, etc., y sin embargo, ellos nos tienen como modelos porque aspiran a ser como tu: muchos querrán tener tus piernas, brazos, audición, visión, tranquilidad, no tener medicación, tener tus facultades mentales, simplemente ser como tú.
La inclusión educativa supone control de esta situación dentro del aula, profesores capacitados y menor número de alumnado, dependiendo siempre del diagnóstico del niño, pero lejos del aula ¿tenemos una sociedad inclusiva?
Lamentablemente NO; la burla, el rechazo o simplemente ignorarlos son actitudes negativas que sin darnos cuenta alimentamos negándoles respeto, marcando su estima de manera indeleble;  si es más difícil para ellos la vida ¿por qué añadir más dolor?. Si las personas comunes, no pueden salir adelante porque son afectadas por los vacíos emocionales que le causan inseguridad, ¿porqué debemos pensar que en este sentido las personas con necesidades especiales serán más fuertes?   
Hace poco mi hijo estuvo con yeso en la pierna derecha por un mes, y pudo apreciar la dificultades que tiene para movilizarse y hacer su vida “normal”, un niño al que todos simplemente llaman “cojo”: “Que difícil mamá, es agotador,  nadie te ayuda, pocas personas son amables, las rampas están rotas o la gente se estaciona en ellas”. Y no es blanco de burlas mayores, por que en su caso se trata de un accidente y esta situación será temporal.
El cambio dependerá de cada uno de nosotros, somos miembros de la sociedad no sólo para exigir mejoras al gobierno o asistir a elecciones, tenemos también una responsabilidad de forma individual porque somos agentes de cambio social, depende de nosotros si somos miembros activos o no y hacía donde dirigimos nuestros esfuerzos. Siendo padres ya estamos gestando en los hijos – a través de enseñanzas que inician con el ejemplo – el comportamiento y la conciencia social de ellos en un futuro, pero en un presente también podemos ver, incentivar y corregir la actitud de ellos.
Antiguamente, los padres que recibían un niño con necesidades especiales lo escondían, o se avergonzaban de él porque lo asumían como un castigo, un defecto de la naturaleza, hasta un error de Dios. Pues ahora las cosas han cambiado porque tenemos estudios multidisciplinarios que nos demuestran que el aprendizaje es posible por varias condiciones: la inteligencia con la que se está dotado, el medio que permite desarrollarla en diversas áreas, social, matemática, etc y la estimulación para generar mayores y mejores procesos cognitivos.
El defecto resulta al contrastar a las personas como si se tratará de objetos y se pudiera determinar la calidad de uno sobre el otro, y antes de asumir el error divino, debemos pensar en el error en el que solemos caer por nuestra condición humana, que mucha veces nos ciega sin dejarnos distinguir que ellos están aquí para que nosotros tengamos la oportunidad de ser mejores personas, y no para sacar lo peor de ti, al ignorarlo o burlarte.
Cuando ingresa al colegio un niño con necesidades especiales, algunos padres creen que la inteligencia o condición normal de su hijo cambiará por vincularse con un niño diferente. Pues tienen razón, ya que su inteligencia se ampliará y su condición será: un niño más tolerante y abierto a las oportunidades de ser mejor, será más sensible y aprenderá de este nuevo compañerito cosas que la convivencia permite, a ser más solidario, más amable, a tener responsabilidad, y un sinfín de valores. En suma, a ser mejor persona
Si nuestros hijos conocen a una persona con necesidades especiales y sienten curiosidad natural ante ciertas cosas, te preguntaran sobre ellos. Escúchalos. Es la mejor oportunidad de orientar sus pensamientos y actitudes. No nos fijemos en las diferencias sin antes mostrar las similitudes, enseñemos a nuestros hijos a abrir la mente y el corazón. 

Si esta actitud está bien interiorizada en mi y en mi hijo, estoy segura que se trata de un aprendizaje muy significativo en nuestras vidas, él aprendió por la experiencia de la fractura a vivir un mes siendo diferente en un aspecto, y yo tuve una experiencia hace muchos años, que me enseño a respetar y querer a las personas sin etiquetarlas, no eran clases particulares, no era un colegio especial, era una profesora especial que marcó mi vida y me inspiró mucho. Ella me enseñó con el ejemplo y la convivencia, la consideración a las personas por el solo hecho de que todas tienen dignidad de ser humano, y lo logró haciendo lo que hoy llamamos inclusión, cuando en ese entonces era una batalla personal que asumió para dejar huella no solo en estas personitas que la necesitaban, dejo huellas en todos sus alumnos. Esta experiencia personal cierra este artículo junto con mi eterno agradecimiento a la profesora Gloria Benavides por esta y muchas lecciones de vida.

Les dejo este vídeo para reflexionar sobre frases como “Parcecen muy frágiles y sin embargo a todos nos llenan de fuerza” y a estos padres especiales también piensen “si el cielo es de los pequeñitos hay un pedazo de cielo en tu hogar”