Esta preocupación de los padres es muy frecuente, y los orilla a comparar a sus hijos con otros niños e incluso a compararse como padres, para saber dónde esta el problema, pues no es fácil quedarse tranquilo cuando vemos que nuestro hijo no desarrolla su lenguaje y buscamos con desesperación que hacer para remediarlo.
La adquisición del lenguaje se basa tanto en la maduración neurológica como en el contexto socio cultural en el que se desarrolla el niño, por ello como familia debemos asumir el importante rol de ser el primer contexto socializador al que luego se le añade el colegio.
Maduración neurológica:
Este término tiene que ver con las posibilidades que tendrá en niño según su desarrollo para realizar determinados procesos, así podemos indicar –en el caso del lenguaje- que si un niño no es capaz de hablar bien, no necesariamente estamos asegurando que tiene un problema mayor, es muy probable que se trate de un aspecto de maduración, en otras palabras “es solo cuestión de tiempo”.
Es fácil argumentar que a determinada edad los niños deben hablar tal número de palabras, lo que preocupa a sus padres quienes no tardan mucho en buscar el problema lejos de ellos mismos. Partamos del contexto que rodea al niño, si su hijo no tiene hermanitos, usted no está en casa y el niño no tiene mayor contacto con otros pequeños, ¿no es normal que no hable mucho?. Sin embargo los padres deben estar atentos si notan algún retraso a pesar del estímulo que reciben sus hijos, entonces, sería bueno considerar evaluarlos con un especialista.
Detrás de las primeras palabras, son muchos los factores que intervienen en el lenguaje del niño, como los órganos de respiración, articulación, audición, etc y cada fonema tiene además un modo de articulación distinto; es decir no es nada sencillo y al depender de varios factores debemos ser pacientes en la evolución de la adquisición del lenguaje.
El lenguaje, como muchos aspectos, es un aprendizaje continuo; este hermoso progreso, supone el dominio de otros fonemas, por ejemplo si el niño inicia con la M(eme) y la P(pe) para luego poder adquirir la D(de) así cuando quieren decir dame, en su lugar dice “mame”, lo que supone que el nivel de comprensión existe, la intención comunicativa también, pero será breve cuestión de tiempo para que pueda decir “dame”, igual sucede con muchos otros fonemas.
Veamos rápidamente como aparece el lenguaje:
  • Desde pequeños los bebes emiten sonidos (llanto, sonidos guturales) y éstos son reconocidos por la madre como un primer nivel de comunicación al que ella presta una singular atención.
  •  Más adelante usan los sonidos del entorno para que el adulto los asocie al significado: Aquí me detengo un momento porque recuerdo claramente cuando mi pequeño hijo de 9 meses hacia un sonido muy peculiar cerrando la boca y haciendo vibrar su garganta (como si estuviese molesto o gruñendo) resulta que estaba imitando el sonido de la licuadora; esto lo hacía alrededor de las 10am indicándome que ya era el momento de su jugo.
  • Luego su nivel de comprensión será mayor, por cuanto su intención comunicadora  va a la par con sus posibilidades, se inicia con palabras monosilábicas y usa una palabra para referirse a varias cosas.
  • A continuación están las famosas palabras-frase que por lo general se acompañan de gestos, así pueden decir “pan”- en lugar de dame pan,” meme” – en lugar quiero dormir, y por supuesto el famoso y universal “NO”.
  • Después de esta etapa el niño puede juntar dos palabras para darle un sentido más completo a la frase, a pesar de que con una sola ya es comprendido, y es aquí donde muchas veces los adultos nos adelantamos al pensamiento del niño facilitándoles las cosas antes de estimular el desarrollo natural del lenguaje. 
Cada etapa supone una base para lo que viene más  adelante hasta llegar a manejar el lenguaje igual que el adulto, comprendiendo el sentido de las cosas y ampliando su vocabulario.
El contexto socio cultural
El hombre busca comunicarse por necesidad, por ello es importante facilitar este aprendizaje de manera integral, utilizando los sentidos, para que cuando el niño lo interiorice y lo use; funcione, logrando comunicar lo que piensa y siente, esto en adelante  le facilitará el acceso  a la lecto – escritura, un mejor nivel de pensamiento critico, etc.
Desde pequeños los niños adquieren el lenguaje por imitación; aquí los padres son la principal influencia en la calidad y la cantidad de lenguaje. Esta progresiva adquisición que acompaña a su crecimiento, permite que conozcamos su pensamiento a pesar de que los niños comprenden mucho más de los que expresan.
Gracias al acompañamiento cercano de los padres, este pensamiento puede encaminarse, alejando lo impropio de ellos. Ahora me gustaría hacer hincapié en la televisión que actualmente actúa como nanas de 24 horas gracias a la señal de cable:
Hasta los programas educativos para niños, pueden ser confusos para el pensamiento de tu hijo, recuerda que todos somos distintos, acompañar a tu niño mientras mira la televisión te ayudará a saber que piensa y admira, mientras que te permite entrar en su mundo y orientar aquello que lo confunde. Aquí otra anécdota personal: mi hija de 2 años me observa conversando y escucha:  “ no podemos sacarlo fácilmente, no saldrá” y ella me interrumpe diciéndome “mami prueba con el poder rosa de Vanish”(y yo no hablaba de ninguna mancha)Es aquí donde debemos orientar su comprensión.
Los niños, alrededor de los tres años, tienen un pensamiento egocéntrico que trasladan al lenguaje convirtiendo todo en “miyo”. Debemos procurar la interacción con los niños para desarrollar su pensamiento y comunicación.
El aprender más y mejor el lenguaje, supone adquirir más verbos, nociones espaciales, adjetivos, pronombres, conceptos, etc; suena mucho para un niño pequeño, pero no tanto si sabemos que estos aprendizajes se consuman fácilmente mientras se desarrollen en un contexto natural y de juego. Por ejemplo: los niños para referirse a mañana dicen ayer, mi hermano menor contaba los días diciendo (al referirse a pasado mañana) “se hace de día, se hace de noche, se hace de día y ya”; no saben que es arriba o rojo, o derecha; sin embargo a través del juego son palabras fácilmente adquiridas- aunque el concepto más abstracto demore en comprender-, ya se van familiarizando con ellas.
A tener en cuenta:
  • Todo comunica y debemos estar muy cercanos para saber qué y cómo les comunicamos las cosas.
  • La estimulación siempre depende de la oportunidad, toda ocasión debe ser utilizada para estimular el pensamiento y por tanto el lenguaje.
  • Todos seguimos un patrón establecido pero tenemos un ritmo diferente, respetemos al niño sin exigir más pensando que así será mejor.
  • Los padres no son el único estímulo para que los niños aprendan a hablar, por ello los hijos de padres sordos también pueden aprender a hablar de manera oral.
  • El lenguaje es muy complejo pues implica la comprensión y comunicación por cualquier medio. Hablar es solo una expresión del lenguaje.
  • Si el niño ya está iniciando el habla, debemos favorecer su esfuerzo y evitar facilitarle todo cuando lo señala.
  • Nombremos a cada cosa correctamente, con claridad y de manera lenta haciendo conexión con el niño, quien leerá nuestros labios para intentar vocalizar.
  • Descartemos las posibles dificultades motoras y auditivas con los especialistas.
  • Leer con los niños favorece mucho el lenguaje, tanto comprensión como vocabulario, y reafirma el vínculo entre los padres e hijos.
Espero haberles  dado UNA MANITO gracias por sugerirnos el tema.
Les dejo un comercial divertido acerca del tema…
 
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