Todos nos cuestionamos que hacer cuando los niños se portan mal, a veces somos nosotros quienes NO NOS DAMOS CUENTA que actuamos de forma inadecuada, sea porque queremos evitar bochornos delante de otras personas y sedemos ante sus caprichos; o actuando de manera descontrolada como producto del estrés que vivimos durante el día que no hace más que detonar con el pequeño, cuestiones que él no causó.
Tengamos en cuenta siempre que no existen recetas mágicas para dar solución a los problemas porque somos seres humanos, únicos e irrepetibles, por tanto en este caso, en donde están involucrados los niños y los padres tengamos presente que somos diferentes y no podemos pretender que nuestros hijos sean como el vecino, el sobrino o el amiguito; nuestros hijos tiene características especiales que deben ser atendidas en función a esa particularidad.
COSAS POR DIFERENCIAR:

 

EL NIÑO ES UN SER EN DESARROLLO: Y por ello es importante formarlo bien, fijando su conducta, pero no de manera condicional únicamente, en donde la atención está centrada en las respuestas que los niños dan ante ciertas circunstancias, sino cultivando su conducta moral que es un requerimiento social y que depende de la interacción que tenga con el adulto con quien aprende a conducirse adecuadamente.
No podemos esperar de ellos que comprendan al 100% todo lo que les decimos, porque aún están en desarrollo y la capacidad la están adquiriendo, por ello los modos de intervenir serán distintos en cada caso dependiendo de la edad y madurez del niño.
Sin embargo basados en los aportes de las ciencias, que nos revelan la necesidad que tiene un niño de ser atendido en sus requerimientos afectivos, y las consecuencias que implica evadir estas situaciones ,podemos afirmar que como padres debemos esforzarnos en aprender a distinguir las necesidades de los caprichos, pues las conductas que ahora pueden ser graciosas pueden ser interiorizadas por ellos, convirtiéndolas en hábitos que en la vida adulta no les ayudará a conducirse adecuadamente.
QUÉ ES LO QUE ESPERO DE ÉL: A veces lo que se espera de un niño no está en función a sus características ni requerimientos sino en los deseos que los padres tienen para sentirse satisfechos en su labor.
No olvidemos que lo que esperamos de ellos debe estar en estricta relación a sus posibilidades y madurez, de modo que evitemos la presión y la exigencia que altera también la conducta de los niños. Son importantes los mensajes que directa o indirectamente les damos a nuestros hijos, muchas veces se indica lo que se espera de él, sin pensar en cómo es el niño; cuando no hay coherencia entre lo que se espera y lo que es, los padres reaccionamos de maneras diversas, por el descontento y frustración que ello nos causa, pero NO COMPRENDEMOS que los niños TAMBIÉN ESTÁN REACCIONANDO, ante la exigencia, y no saben comunicarlo, acaso no sería normal?
QUE SUCEDE…
Los niños tienden a mantener la conducta que los padres refuerzan con intención o no. Por ello es necesario distinguir qué es lo que queremos mantener y que es lo que queremos extinguir. Es muy frecuente que en la intención de extinguir la conducta, esta sea reforzada, por ejemplo las típicas rabietas que logran que los padres obedezcan ante los requerimientos del niño casi de manera inmediata y sin mayor reflexión, porque lo importante en ese momento es callar al niño aunque seamos consientes que está mal. Esto refuerza exactamente lo que queremos extinguir, no ayuda en nada a lograr nuestro objetivo, el niño requiere atención y se la están brindando aún cuando él la solicite de mala forma. En cambio si se le ignora, el mensaje es diferente: -no haré caso a tus peticiones porque no son maneras válidas para mí, cuando cambies de actitud te estaré esperando para ESCUCHARTE.
Aunque parezca increíble esta actitud sostenida, aunque la vergüenza nos gane y la paciencia se agote, logrará en breve plazo que el niño comprenda que no funcionará más de esa forma y que debe optar por alguna otra estrategia, es ahí donde los padres reiteran que es lo que esperan de ellos y refuerzan en todo momento la actitud positiva que logre.

PARA TENERLO CLARO:

Un niño no siempre actúa caprichosamente, recordemos que aún está en desarrollo y es un ser emocional, que no puede manifestar con precisión que es lo que le sucede, por tanto lo revela a través de su conducta y los padres debemos estar atentos cuando:
Hay problemas familiares, sean discusiones, mudanza, nuevos miembros en la casa, problemas que se comparten con ellos en torno a la felicidad, tristeza, economía del hogar, maltrato infantil, temores, etc.
Hay problemas en el colegio, a causa de cambio de colegio, muchas tareas, no es aceptado en un círculo de amigos, es punto de burlas, inician la pubertad, o cuando los padres esperan más de ellos, convirtiéndose en una presión fuerte para el niño.
Y LOS ADOLESCENTES?
Los adolescentes de por sí, se encuentran en una etapa difícil que los mantiene en estados de ánimo distintos muy a menudo. En la búsqueda hacia la identidad, y su crecimiento personal y social, hallan códigos diferentes entre sus pares que los identifica y les permite mantener una vida social que muchas veces los padres no comprendemos o compartimos, iniciando la batalla que refuerza la rebeldía tan característica en esta etapa de “los incomprendidos”.
Para los padres: Los adolescentes creen saberlo todo, son muy reservados en casa, reactivos, enamoradizos, alienados, e inmaduros.
Para los adolescentes: los padres no saben nada, es necesario apoyo en los amigos que son incondicionales y sí los comprenden, se sienten muy reprimidos y desean mayor libertad, viven picos emocionales, y gustan a la vez tanto de compañía como de ratos de soledad.
Los adolescentes intentan probar nuevas cosas y se adhieren con facilidad a ellas, causando reacciones de parte de los padres, que no comprenden, qué es lo que sucede y muchas veces ni ellos mismos lo saben, lo que aumenta la situación de conflicto. Lo que ellos buscan es la identidad y con ello la autonomía, que les indica que ya son grandes, a pesar que desde la óptica adulta aún no lo son y en el proceso comenten errores.
Nuestro natural sentido de protección hace que en nombre del amor que sentimos por ellos, les enviemos el mensaje “no puedes” o “no debes” y ellos lo interpretan más claro aun “no quiero” “no sabes” y se rebelan contra ello, acusando en primera instancia a la familia de cualquier descontento personal.
Las reacciones van desde negarse a realizar deberes hasta responder a los padres en tonos diversos y palabras ofensivas, para castigarlos por el enojo que son incapaces de controlar; son comunes las amenazas y chantajes emocionales ante los cuales los padres debemos tener claro que son provocados por una situación determinada y no son reflexionados a fondo. Esta etapa es pasajera y busca detrás de todo ese conflicto la independencia y confianza, el reconocimiento de ser distinto a los demás.

LAS ACTITUDES:

Recordemos que las actitudes siempre están relacionadas con la motivación .Esto se aplica actualmente hasta en el campo laboral, porque estamos desarrollando nuestra inteligencia emocional y nuestras habilidades sociales para trabajar en equipo, con un adecuado clima laboral que permite mayor eficiencia en nuestra labor. Las actitudes serán perdurables si están ligadas al contexto personal del individuo. Éstas se aprenden, por lo tanto, puede modificarse y orientarse hacia algún determinado objetivo
El aprendizaje social nos demuestra que nuestras respuestas se modifican en diferentes situaciones y podemos variar la actitud estando en la misma situación para probar cuál de ellas debe ser la que perdure o la que resulta más eficiente. Esto se aplica a cualquier edad , por ello debemos basarnos siempre en la motivación y no en el castigo, entonces:  será más efectivo cambiar las actitudes con motivación o con represión?
A los adolescentes no se les puede hablar con “sermones” porque está claro que a veces esto no resulta, si ese es tu caso porque insistes en continuar con sermones más largos?
A los niños, que están desarrollando la comprensión de las cosas, no se les puede pedir que con una explicación entiendan que es lo que se espera de ellos, así como nosotros no podemos esperar que ellos nos digan con precisión que les sucede.
Sin embargo la acción, es comprendida siempre, si el niño se porta mal, actúa y nada más, no palabras, solo acción, si le pides no tirar los juguetes, no te desgastes solicitándolo una y otra vez en distintos tonos, o amenazas, solo guárdalos,  eso dice con claridad y firmeza que deseas tú.

QUÉ HACER?

• Ser ejemplo para ellos
• Concéntrate en las virtudes de tu hijo y no es sus defectos
• Evita las comparaciones
• Estimularlos en sus aciertos y no solo reprenderlos ante los errores.
• Enséñales a escuchar siendo tu el ejemplo, cuando necesiten de ti, escúchalos también.
• Demuéstrale donde está el problema y que asuman las consecuencias de ello sin buscar otros culpables.
• Evitar hablar molestos, y distinguir con claridad cuál es la causa del enojo, teniendo claro que no dejamos de amarlos aunque estamos disgustados.
• Evitar discusiones frente a los hijos.
• Ser coherentes entre lo que decimos y hacemos.

Con todo este marco central puedes aprender a distinguir tus objetivos, decidiendo que conductas puedes reforzar, y cuales extinguir, trabajando en ello para crear niños seguros porque se sienten amados tal como son, y no necesitan ser reactivos ni autoritarios.
Ignora las actitudes negativas, alaba las positivas y se firme en las normas establecidas.
Espero haberte dado UNA MANITO con tus hijos.

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4 thoughts on “PORQUÉ SE PORTA MAL?”

    • Anónimo
    • posted on 28/02/2011

    hola
    mi hijo no hace caso, el tiene 27 meses
    y entiende muy bien las cosas pero no se como hacer para ke me escuche cuando juega con sus juguetes nunca los guarda, cuando le decimos que lo haga, o hace crisis en el suelo cuando le decimos no por ejemplo se tira al suelo, se golpea la cabeza en el suelo, bueno ese tipo de cosas.
    gracias

  1. Estás conductas suceden por varios factores que debes analizar;sin embargo estás muy a tiempo de reordenar la situación. ¿cómo?
    Antes que nada conversen papá y mamá acerca de qué quieren cambiar y cómo lo van a hacer para estar seguros de que existe un acuerdo y que ambos se orientan hacia el mismo objetivo.
    Luego extiendan estos acuerdos a las personas que participen del entorno del niño, nanas, abuelos, tíos,etc. de manera de asegurarnos que hay coherencia y respeto en todo momento por las normas, y evitar la situación que solo desobedece o se comporta así con ustedes.
    Si notan que hace rabietas por algo razonable como guardar juguetes, no se preocupen , ustedes saben que eso no es para golpearse la cabeza, ahí hay una reacción desmedida que no pueden aprobar como respuesta, simplemente déjenlo solo y díganle con claridad que regresaran cuando se calme.
    Duele verlos así, pero aquí el control lo deben tener ustedes, primero puede sonarte angustiante que seas indiferente ante la desesperación que manifiesta tu hijo , pero apóyense papá y mamá en la decisión que antes ya habían tomado.Sean equipo!!
    Verás que poco a poco en cuestión de días, si no alimentas su conducta poniéndole atención, esta empezará a extinguirse y a optar por alguna otra que le dé resultado, aquí ustedes deciden que es lo que quieren aprobar en él.
    No olvides que si deja de hacer rabietas o las realiza por periodos cortos de tiempo, acércate y acaricialo diciéndole, ¡me encanta verte así,! cuando estas en el suelo no me gusta y por eso me voy.
    Si él esta utilizando sus maneras es por que él "ya las estableció" y así le funciona bastante bien, la lógica de tu hijo no es portarse mal, sino "si hago esto, lo que deseo pasará".
    Ahora les toca a ustedes poner orden y establecer las maneras adecuadas para él . Recuperen el control de la situación que no es lo mismo que controlar a los hijos.
    Gracias por colaborar con UNA MANITO.

    • Susana
    • posted on 28/02/2011

    Actualmente estoy leyendo un libro q ayuda mucho en la crianza de los niños se llama Sabiduría para madres , se basa en el amor de Dios, disciplina e inculcar la palabra de Dios y valores a nuestros hijos , te puedo decir q sin esa base es imposible q podamos educar y ser ejemplo para ellos. Esta sociedad esta basada en lo material, en sobresalir, duele decirlo pero el amor se ha perdido en muchas familias.
    Bueno estamos en contacto !

  2. Tienes mucha razón Susana, gracias por tus apreciaciones que aportan mucho a quienes nos interesa mejorar.

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